04-21-2005, 08:32 AM
-"[i:eeae589095]Extra [b:eeae589095]omnes[/b:eeae589095]...[/i:eeae589095]"
¿Saben, damas y caballeros?; el [b:eeae589095]Colegio Cardenalicio[/b:eeae589095] (*) (que, agrupa al total de prÃncipes purpurados de la Santa Madre Iglesia Católica, Apostólica y Romana) tiene su [i:eeae589095]origo[/i:eeae589095] en el conjunto de presbÃteros y diáconos de la [i:eeae589095]Ciudad Eterna[/i:eeae589095], más los obispos titulares de las diócesis sufragáneas de Roma. Estas diócesis se denominan [b:eeae589095]suburbicarias[/b:eeae589095]. El término de cardenal proviene, precisamente, del hecho de que estos clérigos estaban [u:eeae589095][b:eeae589095]incardinados[/b:eeae589095][/u:eeae589095] en la diócesis romana. Está plenamente [b:eeae589095]documentado[/b:eeae589095] que, desde el [b:eeae589095]primer[/b:eeae589095] momento, damas y caballeros, el Padre Santo acudÃa a ellos como cuerpo [b:eeae589095]consultivo[/b:eeae589095].
Desde el siglo [u:eeae589095]XII[/u:eeae589095] se incorporaron al Colegio Cardenalicio miembros residentes [b:eeae589095]fuera[/b:eeae589095] de la [i:eeae589095]Ciudad Eterna[/i:eeae589095]. Sin embargo, como reminiscencia del [i:eeae589095]origo[/i:eeae589095] del Colegio Cardenalicio, sus miembros se adscriben a uno de los [u:eeae589095]órdenes[/u:eeae589095] (hablo de ellos más abajo, sÃ...). Actualmente el Colegio Cardenalicio está regulado en el capÃtulo III de la sección I, parte II, del libro II, del [i:eeae589095]Código de Derecho Canónico[/i:eeae589095]: son los cánones 349 a 359.
La función del Colegio Cardenalicio es la de [b:eeae589095]ayudar[/b:eeae589095] colegialmente al Padre Santo en el gobierno de la Santa Madre Iglesia Católica, Apostólica y Romana. Para ello, se establece [u:eeae589095]dos[/u:eeae589095] tipos de reuniones: el [b:eeae589095]Consistorio [u:eeae589095]ordinario[/u:eeae589095][/b:eeae589095] y el [b:eeae589095]Consistorio [u:eeae589095]extraordinario[/u:eeae589095][/b:eeae589095]. Si el Consistorio ordinario reúne ciertas solemnidades, se llama [b:eeae589095]público[/b:eeae589095]; y, se convoca además a otras autoridades, como ciertos prelados, representantes diplomáticos u otros invitados. En la práctica, hasta el momento, el Colegio Cardenalicio, en sede plena, sólo se reúne para los Consistorios en que se crean [b:eeae589095]nuevos[/b:eeae589095] prÃncipes purpurados; y, en los que se aprueban [b:eeae589095]nuevas[/b:eeae589095] elevaciones a los altares.
En cualquier caso, [i:eeae589095]mes amis/es[/i:eeae589095], la, ¡con mucho!, [b:eeae589095]más[/b:eeae589095] conocida de las funciones del Colegio Cardenalicio [b:eeae589095]no[/b:eeae589095] está regulada por el [i:eeae589095]Código de Derecho Canónico[/i:eeae589095]... Como es público y notorio sobre todo estos dÃas (ha sido [b:eeae589095][i:eeae589095]nera[/i:eeae589095][/b:eeae589095]..; ¿lo han visto?), al Colegio Cardenalicio le corresponde proveer la Sede Vacante. Actualmente se regula por la Constitución Apostólica "[i:eeae589095]Universi Dominici Gregis[/i:eeae589095]", de 22 de febrero de 1996.
Lamentablemente, ¡ay, los tiempos que corren!, más de uno/a y más de dos de ustedes desconocerán por completo que el Colegio Cardenalicio está estructurado en [u:eeae589095]tres[/u:eeae589095] [u:eeae589095]órdenes[/u:eeae589095]: el [b:eeae589095]episcopal[/b:eeae589095], el [b:eeae589095]presbiteral[/b:eeae589095] y el [b:eeae589095]diaconal[/b:eeae589095]. Los órdenes siguen la tradición de incardinación en la diócesis romana. La adscripción a un orden la hace [i:eeae589095]motu proprio[/i:eeae589095] el Padre Santo. Tal adscripción a un orden [b:eeae589095]no[/b:eeae589095] significa que el sujeto sea diácono o presbÃtero: el canon 351 § 1 prescribe que los promovidos a prÃncipe purpurado que no sean obispos, deben recibir la consagración episcopal.
Al orden [b:eeae589095]episcopal[/b:eeae589095] pertenecen los prÃncipes purpurados a los que se les asigna una de las Iglesias suburbicarias, o diócesis sufragáneas (estas diócesis son Ostia, Albano, Frascati, Palestrina, Porto y Santa Rufina, Sabina y Poggio Mirteto, y Velletri).
Los titulares del orden [b:eeae589095]presbiteral[/b:eeae589095] reciben un [u:eeae589095]tÃtulo[/u:eeae589095] (es decir, la titularidad de una iglesia de la [i:eeae589095]Ciudad Eterna[/i:eeae589095]). A este orden pertenecen, sobre todo, los prÃncipes purpurados que son obispos diocesanos. Además, en la práctica, damas y caballeros, S.S. Juan-Pablo II, a.c.s., introdujo la novedad de designar prÃncipes purpurados a insignes presbÃteros [b:eeae589095]mayores[/b:eeae589095] de 80 años; estos presbÃteros [b:eeae589095]no[/b:eeae589095] fueron elevados al episcopado con su designación).
Por fin, al orden de los [b:eeae589095]diáconos[/b:eeae589095] pertenecen [u:eeae589095]siete[/u:eeae589095] prÃncipes purpurados; que, [b:eeae589095]no[/b:eeae589095] son obispos diocesanos.
Los cardenales, por lo demás, [b:eeae589095]no[/b:eeae589095] asumen ninguna función en la diócesis, o iglesia titular, que se les asigna (en puridad, un tÃtulo de [i:eeae589095]noblesse[/i:eeae589095]): es más, casi todas las diócesis suburbicarias en la actualidad [b:eeae589095]no[/b:eeae589095] existen; tienen la categorÃa de diócesis titulares. Sin embargo, forma parte de sus obligaciones las de tomar [b:eeae589095]posesión[/b:eeae589095] de la diócesis o tÃtulo.
En el Colegio Cardenalicio hay un [u:eeae589095]Decano[/u:eeae589095] y un [u:eeae589095]Vicedecano[/u:eeae589095]. Su designación está regulada en el [i:eeae589095]Código de Derecho Canónico[/i:eeae589095] (canon 352). Otro cargo que se debe mencionar, [i:eeae589095]mes amis/es[/i:eeae589095], es el de [b:eeae589095]Cardenal Protodiácono[/b:eeae589095]; que, es el [b:eeae589095]más[/b:eeae589095] antiguo del orden de los diáconos. Tiene como función propia anunciar al pueblo el nombre del Padre Santo. SÃ: es a él a quien, cuando Dios Nuestro Señor lo quiera, oiremos decir: “[i:eeae589095]annuntio vobis gaudium magnum, habemus Papam; Emminentissimum ac Reverendissimum Dominum Dominum[/i:eeae589095] (aquà el nombre que sea) [i:eeae589095]qui sibi nomen imposuit[/i:eeae589095] (idem. ant. paréntesis)â€.
Abundando, decir que, en el orden de los obispos hay [u:eeae589095]seis[/u:eeae589095] cardenales de rito [b:eeae589095]latino[/b:eeae589095]. También que el Cardenal Decano asume el tÃtulo de Ostia, además del tÃtulo episcopal que tenÃa. No se olvide tampoco que pertenecen [b:eeae589095]también[/b:eeae589095] al orden [b:eeae589095]episcopal[/b:eeae589095] los Patriarcas de rito oriental promovidos al cardenalato, los cuales conservan como tÃtulo cardenalicio el de la sede patriarcal a la que pertenecen.
Los demás prÃncipes purpurados pertenecen al orden de los presbÃteros o de los diáconos. La Constitución Apostólica "[i:eeae589095]Universi Dominici Gregis[/i:eeae589095]", en su art. 33, establece el número [b:eeae589095]máximo[/b:eeae589095] de cardenales electores, es decir, [b:eeae589095]menores[/b:eeae589095] de [u:eeae589095]80[/u:eeae589095] años, en [u:eeae589095][b:eeae589095]120[/b:eeae589095][/u:eeae589095].
En la cuestión de las, por demás, EXIGIBLES galas de los prÃncipes purpurados de la Santa Madre Iglesia Católica, Apostólica y Romana, damas y caballeros, aunque, ¡naturamente!, son [b:eeae589095]muchas[/b:eeae589095] las vestimentas y complementos que marca el protocolo eclesiástico para los [b:eeae589095]diferentes[/b:eeae589095] eventos y celebraciones relacionadas con la liturgia, el, digamos.., [i:eeae589095]standard[/i:eeae589095] demanda como [i:eeae589095]conditio sine qua non[/i:eeae589095]:
1) [u:eeae589095][b:eeae589095]Crucifijo[/b:eeae589095][/u:eeae589095]. Un prÃncipe de la Santa Madre Iglesia Católica, Apostólica y Romana debe llevar un [b:eeae589095]crucifijo[/b:eeae589095] SIEMPRE sobre el pecho como muestra de su entrega [b:eeae589095]completa[/b:eeae589095] a la difusión del mensaje evangélico, [b:eeae589095]independientemente[/b:eeae589095] de la ropa que lleve; un prÃncipe de la Santa Madre Iglesia Católica, Apostólica y Romana tiene, ¡por supuesto!, absoluta y total [b:eeae589095]libertad[/b:eeae589095] (se habrán fijado.., ¿no?) para [b:eeae589095]elegir[/b:eeae589095] el [u:eeae589095]tipo[/u:eeae589095] (yo, por ejemplo, he visto [u:eeae589095]dos[/u:eeae589095] cuajados de diamantes -e, incluso, uno aún mucho MÃS rico, lujoso y cegador {el de monseñor Georg Maximilian Sterzinsky, para ser concreto y tal y tal...}- y cerca de [u:eeae589095]cincuenta[/u:eeae589095] de humilde madero -uno de ellos de pura y modestÃsima rama {el de monseñor Angelo Scola, preciso...}-) de crucifijo que quiera llevar.
2) [u:eeae589095][b:eeae589095]Sotana[/b:eeae589095][/u:eeae589095]. La prenda [i:eeae589095]ad hoc[/i:eeae589095] exigible a un prÃncipe de la Santa Madre Iglesia Católica, Apostólica y Romana tiene forma de [u:eeae589095]talar[/u:eeae589095] ([i:eeae589095]ergo[/i:eeae589095], que llega hasta los talones) como la de [b:eeae589095]cualquier[/b:eeae589095] ordenado..; mas, la banda que va alrededor de la cintura y los botones que la abrochan ha de ser de color rojo [b:eeae589095]sangre[/b:eeae589095], que simboliza la entrega, en reconocimiento a los mártires; a partir de aquÃ, [i:eeae589095]mes amis/es[/i:eeae589095], un prÃncipe de la Santa Madre Iglesia Católica, Apostólica y Romana puede, por supuesto, [b:eeae589095]elegir[/b:eeae589095] con plena [b:eeae589095]libertad[/b:eeae589095] el [u:eeae589095]tipo[/u:eeae589095] de tejido que desea para su sotana (y asÃ, como ha visto, ¡no yo!, sino el mundo entero, los hay que optan por escoger una tela corriente para la sotana y los botones; y, otros, quizá más caprichosos.., se surten de las mejores, más finas y más exclusivas telas para confeccionar su hábito).
3) [u:eeae589095][b:eeae589095]Solideo[/b:eeae589095][/u:eeae589095] (o, [u:eeae589095]birrete[/u:eeae589095]). Total y absolutamente OBLIGATORIO; lo entrega el Padre Santo en propia mano & [i:eeae589095]in person[/i:eeae589095] cuando crea a un prÃncipe de la Santa Madre Iglesia Católica, Apostólica y Romana; y, es una pequeña pieza de forma [b:eeae589095]circular[/b:eeae589095] que se coloca en la parte posterior de la cabeza; la utilizan el Padre Santo (de color [b:eeae589095]blanco[/b:eeae589095]), los cardenales (en [b:eeae589095]rojo[/b:eeae589095]) y los obispos ([b:eeae589095]morado[/b:eeae589095]); generalmente [b:eeae589095]no[/b:eeae589095] existen diferencias [u:eeae589095]visibles[/u:eeae589095] entre los solideos de los prÃncipes de la Santa Madre Iglesia Católica, Apostólica y Romana....
4) [u:eeae589095][b:eeae589095]Mitra[/b:eeae589095][/u:eeae589095]. Se utiliza en las celebraciones [b:eeae589095]solemnes[/b:eeae589095] y es un ornamento para la cabeza que [b:eeae589095]substituye[/b:eeae589095] desde el Concilio Vaticano II a la tiara, una corona de tres puntas de metal; la [b:eeae589095]mitra[/b:eeae589095] es una especie de sombrero con forma [u:eeae589095]rectangular[/u:eeae589095] que acaba en punta y del que cuelgan [u:eeae589095]dos[/u:eeae589095] bandas; se utiliza por cardenales, obispos y por el Padre Santo (en este caso, damas y caballeros, es una mitra especial -la papal- que simboliza, además, su [b:eeae589095]triple[/b:eeae589095] [i:eeae589095]potestas[/i:eeae589095] como obispo de la [i:eeae589095]Ciudad Eterna[/i:eeae589095], supremo pastor de la Santa Madre Iglesia Católica, Apostólica y Romana y monarca indiscutido e indiscutible de los Estados Pontificios); ya se habrán fijado, [i:eeae589095]mes amis/es[/i:eeae589095], que, en el caso de los prÃncipes purpurados, hay todo [u:eeae589095]tipo[/u:eeae589095] de mitras (las hay sencillas, humildÃsimas -como, v.g., la de monseñor Stanislao Dziwisz- o más historiadas, más lujosas y, ¡vaya!, más, digamos.., [i:eeae589095]épatants[/i:eeae589095] -como v.g., la de monseñor Rouco Varela-).
Finalmente, decir que, además del [u:eeae589095][b:eeae589095]rojo[/b:eeae589095][/u:eeae589095], damas y caballeros, existen [b:eeae589095]otros[/b:eeae589095] colores que utilizan los prÃncipes de la Santa Madre Iglesia Católica, Apostólica y Romana desde que asà lo indicara S.S. Inocencio III entre los años 1188 y 1216. Posteriormente S.S. PÃo V (1566-1572) convirtió esta indicación en [b:eeae589095]norma[/b:eeae589095]. Pormenorizo; pormenorizo, [i:eeae589095]mes amis/es[/i:eeae589095]:
a/ [u:eeae589095][b:eeae589095]Blanco[/b:eeae589095][/u:eeae589095]. Simboliza la [b:eeae589095]luz[/b:eeae589095], la [b:eeae589095]gloria[/b:eeae589095], la [b:eeae589095]inocencia[/b:eeae589095]; es el color de la fiesta y la alegrÃa; se utiliza en la administración de algunos de los sacramentos como la primera comunión, la confirmación o matrimonio.
b/ [u:eeae589095][b:eeae589095]Morado[/b:eeae589095][/u:eeae589095] (o, [u:eeae589095]violeta[/u:eeae589095]). Es el rojo y negro amortiguados, sÃmbolo de [b:eeae589095]penitencia[/b:eeae589095], de [b:eeae589095]humildad[/b:eeae589095] y [b:eeae589095]modestia[/b:eeae589095]; se emplea durante el Adviento y la Cuaresma, vigilias, sacramentos de penitencia, unción de enfermos, bendición de la ceniza; actualmente reemplaza al negro en las exequias de los difuntos.
c/ [u:eeae589095][b:eeae589095]Verde[/b:eeae589095][/u:eeae589095]. Representa a la [b:eeae589095]esperanza[/b:eeae589095], es signo de [b:eeae589095]vida[/b:eeae589095] y se suele utilizar para la liturgia cotidiana asà como para los domingos y dÃas festivos.
¡Ah!; la sastrerÃa [i:eeae589095]par excellence[/i:eeae589095] del Padre Santo y los prÃncipes de la Santa Madre Iglesia Católica, Apostólica y Romana es, desde [u:eeae589095]1793[/u:eeae589095], [b:eeae589095][i:eeae589095]Gamarelli[/i:eeae589095][/b:eeae589095]; en la [i:eeae589095]piazza[/i:eeae589095] Minerva (en el área del [i:eeae589095]Panteón[/i:eeae589095], ya saben..; o.., ¿aún no han estado nunca en Roma, [i:eeae589095]mes amis/es[/i:eeae589095]?; ay, ay, ay...) de la [i:eeae589095]Ciudad Eterna[/i:eeae589095].
Y, dejémonos ya de hablar y hablar..; ¡nosotros/as NADA somos!; sólo almas anhelantes, confiadÃsimas en que, SIN duda alguna, Dios Nuestro Señor [b:eeae589095]iluminará[/b:eeae589095] a los prÃncipes de la Santa Madre Iglesia Católica, Apostólica y Romana..; fuera de la cual, ¡cuán [i:eeae589095]veritas veritatis[/i:eeae589095]!, es de locos/as imaginar que existe siquiera ni la más remotÃsima posibilidad de salvación.
-"[i:eeae589095]Extra [b:eeae589095]omnes[/b:eeae589095]...[/i:eeae589095]"
En el primer dÃa en que, lleno de ESPERANZA y FE, el mundo todo espera que Dios Nuestro Señor ilumine a los prÃncipes de la Santa Madre Iglesia Católica, Apostólica y Romana en cónclave en la [i:eeae589095]Ciudad Eterna[/i:eeae589095] para proveer la Sede Vacante, siempre, en cualquier caso, a su disposición, [i:eeae589095]mes amis/es[/i:eeae589095].
Jaume de Ponts i Mateu
jaumedeponts@terra.es
Tortosa (Baix Ebre)
-Catalunya/UE-
18/04/2005, 2159 hs. p.m.
(*) TODO el Colegio Cardenalicio puede encontrarse [b:eeae589095]biografiado[/b:eeae589095] pormenorizadamente por orden alfabético, v.g., en la [i:eeae589095]página[/i:eeae589095]:
¿Saben, damas y caballeros?; el [b:eeae589095]Colegio Cardenalicio[/b:eeae589095] (*) (que, agrupa al total de prÃncipes purpurados de la Santa Madre Iglesia Católica, Apostólica y Romana) tiene su [i:eeae589095]origo[/i:eeae589095] en el conjunto de presbÃteros y diáconos de la [i:eeae589095]Ciudad Eterna[/i:eeae589095], más los obispos titulares de las diócesis sufragáneas de Roma. Estas diócesis se denominan [b:eeae589095]suburbicarias[/b:eeae589095]. El término de cardenal proviene, precisamente, del hecho de que estos clérigos estaban [u:eeae589095][b:eeae589095]incardinados[/b:eeae589095][/u:eeae589095] en la diócesis romana. Está plenamente [b:eeae589095]documentado[/b:eeae589095] que, desde el [b:eeae589095]primer[/b:eeae589095] momento, damas y caballeros, el Padre Santo acudÃa a ellos como cuerpo [b:eeae589095]consultivo[/b:eeae589095].
Desde el siglo [u:eeae589095]XII[/u:eeae589095] se incorporaron al Colegio Cardenalicio miembros residentes [b:eeae589095]fuera[/b:eeae589095] de la [i:eeae589095]Ciudad Eterna[/i:eeae589095]. Sin embargo, como reminiscencia del [i:eeae589095]origo[/i:eeae589095] del Colegio Cardenalicio, sus miembros se adscriben a uno de los [u:eeae589095]órdenes[/u:eeae589095] (hablo de ellos más abajo, sÃ...). Actualmente el Colegio Cardenalicio está regulado en el capÃtulo III de la sección I, parte II, del libro II, del [i:eeae589095]Código de Derecho Canónico[/i:eeae589095]: son los cánones 349 a 359.
La función del Colegio Cardenalicio es la de [b:eeae589095]ayudar[/b:eeae589095] colegialmente al Padre Santo en el gobierno de la Santa Madre Iglesia Católica, Apostólica y Romana. Para ello, se establece [u:eeae589095]dos[/u:eeae589095] tipos de reuniones: el [b:eeae589095]Consistorio [u:eeae589095]ordinario[/u:eeae589095][/b:eeae589095] y el [b:eeae589095]Consistorio [u:eeae589095]extraordinario[/u:eeae589095][/b:eeae589095]. Si el Consistorio ordinario reúne ciertas solemnidades, se llama [b:eeae589095]público[/b:eeae589095]; y, se convoca además a otras autoridades, como ciertos prelados, representantes diplomáticos u otros invitados. En la práctica, hasta el momento, el Colegio Cardenalicio, en sede plena, sólo se reúne para los Consistorios en que se crean [b:eeae589095]nuevos[/b:eeae589095] prÃncipes purpurados; y, en los que se aprueban [b:eeae589095]nuevas[/b:eeae589095] elevaciones a los altares.
En cualquier caso, [i:eeae589095]mes amis/es[/i:eeae589095], la, ¡con mucho!, [b:eeae589095]más[/b:eeae589095] conocida de las funciones del Colegio Cardenalicio [b:eeae589095]no[/b:eeae589095] está regulada por el [i:eeae589095]Código de Derecho Canónico[/i:eeae589095]... Como es público y notorio sobre todo estos dÃas (ha sido [b:eeae589095][i:eeae589095]nera[/i:eeae589095][/b:eeae589095]..; ¿lo han visto?), al Colegio Cardenalicio le corresponde proveer la Sede Vacante. Actualmente se regula por la Constitución Apostólica "[i:eeae589095]Universi Dominici Gregis[/i:eeae589095]", de 22 de febrero de 1996.
Lamentablemente, ¡ay, los tiempos que corren!, más de uno/a y más de dos de ustedes desconocerán por completo que el Colegio Cardenalicio está estructurado en [u:eeae589095]tres[/u:eeae589095] [u:eeae589095]órdenes[/u:eeae589095]: el [b:eeae589095]episcopal[/b:eeae589095], el [b:eeae589095]presbiteral[/b:eeae589095] y el [b:eeae589095]diaconal[/b:eeae589095]. Los órdenes siguen la tradición de incardinación en la diócesis romana. La adscripción a un orden la hace [i:eeae589095]motu proprio[/i:eeae589095] el Padre Santo. Tal adscripción a un orden [b:eeae589095]no[/b:eeae589095] significa que el sujeto sea diácono o presbÃtero: el canon 351 § 1 prescribe que los promovidos a prÃncipe purpurado que no sean obispos, deben recibir la consagración episcopal.
Al orden [b:eeae589095]episcopal[/b:eeae589095] pertenecen los prÃncipes purpurados a los que se les asigna una de las Iglesias suburbicarias, o diócesis sufragáneas (estas diócesis son Ostia, Albano, Frascati, Palestrina, Porto y Santa Rufina, Sabina y Poggio Mirteto, y Velletri).
Los titulares del orden [b:eeae589095]presbiteral[/b:eeae589095] reciben un [u:eeae589095]tÃtulo[/u:eeae589095] (es decir, la titularidad de una iglesia de la [i:eeae589095]Ciudad Eterna[/i:eeae589095]). A este orden pertenecen, sobre todo, los prÃncipes purpurados que son obispos diocesanos. Además, en la práctica, damas y caballeros, S.S. Juan-Pablo II, a.c.s., introdujo la novedad de designar prÃncipes purpurados a insignes presbÃteros [b:eeae589095]mayores[/b:eeae589095] de 80 años; estos presbÃteros [b:eeae589095]no[/b:eeae589095] fueron elevados al episcopado con su designación).
Por fin, al orden de los [b:eeae589095]diáconos[/b:eeae589095] pertenecen [u:eeae589095]siete[/u:eeae589095] prÃncipes purpurados; que, [b:eeae589095]no[/b:eeae589095] son obispos diocesanos.
Los cardenales, por lo demás, [b:eeae589095]no[/b:eeae589095] asumen ninguna función en la diócesis, o iglesia titular, que se les asigna (en puridad, un tÃtulo de [i:eeae589095]noblesse[/i:eeae589095]): es más, casi todas las diócesis suburbicarias en la actualidad [b:eeae589095]no[/b:eeae589095] existen; tienen la categorÃa de diócesis titulares. Sin embargo, forma parte de sus obligaciones las de tomar [b:eeae589095]posesión[/b:eeae589095] de la diócesis o tÃtulo.
En el Colegio Cardenalicio hay un [u:eeae589095]Decano[/u:eeae589095] y un [u:eeae589095]Vicedecano[/u:eeae589095]. Su designación está regulada en el [i:eeae589095]Código de Derecho Canónico[/i:eeae589095] (canon 352). Otro cargo que se debe mencionar, [i:eeae589095]mes amis/es[/i:eeae589095], es el de [b:eeae589095]Cardenal Protodiácono[/b:eeae589095]; que, es el [b:eeae589095]más[/b:eeae589095] antiguo del orden de los diáconos. Tiene como función propia anunciar al pueblo el nombre del Padre Santo. SÃ: es a él a quien, cuando Dios Nuestro Señor lo quiera, oiremos decir: “[i:eeae589095]annuntio vobis gaudium magnum, habemus Papam; Emminentissimum ac Reverendissimum Dominum Dominum[/i:eeae589095] (aquà el nombre que sea) [i:eeae589095]qui sibi nomen imposuit[/i:eeae589095] (idem. ant. paréntesis)â€.
Abundando, decir que, en el orden de los obispos hay [u:eeae589095]seis[/u:eeae589095] cardenales de rito [b:eeae589095]latino[/b:eeae589095]. También que el Cardenal Decano asume el tÃtulo de Ostia, además del tÃtulo episcopal que tenÃa. No se olvide tampoco que pertenecen [b:eeae589095]también[/b:eeae589095] al orden [b:eeae589095]episcopal[/b:eeae589095] los Patriarcas de rito oriental promovidos al cardenalato, los cuales conservan como tÃtulo cardenalicio el de la sede patriarcal a la que pertenecen.
Los demás prÃncipes purpurados pertenecen al orden de los presbÃteros o de los diáconos. La Constitución Apostólica "[i:eeae589095]Universi Dominici Gregis[/i:eeae589095]", en su art. 33, establece el número [b:eeae589095]máximo[/b:eeae589095] de cardenales electores, es decir, [b:eeae589095]menores[/b:eeae589095] de [u:eeae589095]80[/u:eeae589095] años, en [u:eeae589095][b:eeae589095]120[/b:eeae589095][/u:eeae589095].
En la cuestión de las, por demás, EXIGIBLES galas de los prÃncipes purpurados de la Santa Madre Iglesia Católica, Apostólica y Romana, damas y caballeros, aunque, ¡naturamente!, son [b:eeae589095]muchas[/b:eeae589095] las vestimentas y complementos que marca el protocolo eclesiástico para los [b:eeae589095]diferentes[/b:eeae589095] eventos y celebraciones relacionadas con la liturgia, el, digamos.., [i:eeae589095]standard[/i:eeae589095] demanda como [i:eeae589095]conditio sine qua non[/i:eeae589095]:
1) [u:eeae589095][b:eeae589095]Crucifijo[/b:eeae589095][/u:eeae589095]. Un prÃncipe de la Santa Madre Iglesia Católica, Apostólica y Romana debe llevar un [b:eeae589095]crucifijo[/b:eeae589095] SIEMPRE sobre el pecho como muestra de su entrega [b:eeae589095]completa[/b:eeae589095] a la difusión del mensaje evangélico, [b:eeae589095]independientemente[/b:eeae589095] de la ropa que lleve; un prÃncipe de la Santa Madre Iglesia Católica, Apostólica y Romana tiene, ¡por supuesto!, absoluta y total [b:eeae589095]libertad[/b:eeae589095] (se habrán fijado.., ¿no?) para [b:eeae589095]elegir[/b:eeae589095] el [u:eeae589095]tipo[/u:eeae589095] (yo, por ejemplo, he visto [u:eeae589095]dos[/u:eeae589095] cuajados de diamantes -e, incluso, uno aún mucho MÃS rico, lujoso y cegador {el de monseñor Georg Maximilian Sterzinsky, para ser concreto y tal y tal...}- y cerca de [u:eeae589095]cincuenta[/u:eeae589095] de humilde madero -uno de ellos de pura y modestÃsima rama {el de monseñor Angelo Scola, preciso...}-) de crucifijo que quiera llevar.
2) [u:eeae589095][b:eeae589095]Sotana[/b:eeae589095][/u:eeae589095]. La prenda [i:eeae589095]ad hoc[/i:eeae589095] exigible a un prÃncipe de la Santa Madre Iglesia Católica, Apostólica y Romana tiene forma de [u:eeae589095]talar[/u:eeae589095] ([i:eeae589095]ergo[/i:eeae589095], que llega hasta los talones) como la de [b:eeae589095]cualquier[/b:eeae589095] ordenado..; mas, la banda que va alrededor de la cintura y los botones que la abrochan ha de ser de color rojo [b:eeae589095]sangre[/b:eeae589095], que simboliza la entrega, en reconocimiento a los mártires; a partir de aquÃ, [i:eeae589095]mes amis/es[/i:eeae589095], un prÃncipe de la Santa Madre Iglesia Católica, Apostólica y Romana puede, por supuesto, [b:eeae589095]elegir[/b:eeae589095] con plena [b:eeae589095]libertad[/b:eeae589095] el [u:eeae589095]tipo[/u:eeae589095] de tejido que desea para su sotana (y asÃ, como ha visto, ¡no yo!, sino el mundo entero, los hay que optan por escoger una tela corriente para la sotana y los botones; y, otros, quizá más caprichosos.., se surten de las mejores, más finas y más exclusivas telas para confeccionar su hábito).
3) [u:eeae589095][b:eeae589095]Solideo[/b:eeae589095][/u:eeae589095] (o, [u:eeae589095]birrete[/u:eeae589095]). Total y absolutamente OBLIGATORIO; lo entrega el Padre Santo en propia mano & [i:eeae589095]in person[/i:eeae589095] cuando crea a un prÃncipe de la Santa Madre Iglesia Católica, Apostólica y Romana; y, es una pequeña pieza de forma [b:eeae589095]circular[/b:eeae589095] que se coloca en la parte posterior de la cabeza; la utilizan el Padre Santo (de color [b:eeae589095]blanco[/b:eeae589095]), los cardenales (en [b:eeae589095]rojo[/b:eeae589095]) y los obispos ([b:eeae589095]morado[/b:eeae589095]); generalmente [b:eeae589095]no[/b:eeae589095] existen diferencias [u:eeae589095]visibles[/u:eeae589095] entre los solideos de los prÃncipes de la Santa Madre Iglesia Católica, Apostólica y Romana....
4) [u:eeae589095][b:eeae589095]Mitra[/b:eeae589095][/u:eeae589095]. Se utiliza en las celebraciones [b:eeae589095]solemnes[/b:eeae589095] y es un ornamento para la cabeza que [b:eeae589095]substituye[/b:eeae589095] desde el Concilio Vaticano II a la tiara, una corona de tres puntas de metal; la [b:eeae589095]mitra[/b:eeae589095] es una especie de sombrero con forma [u:eeae589095]rectangular[/u:eeae589095] que acaba en punta y del que cuelgan [u:eeae589095]dos[/u:eeae589095] bandas; se utiliza por cardenales, obispos y por el Padre Santo (en este caso, damas y caballeros, es una mitra especial -la papal- que simboliza, además, su [b:eeae589095]triple[/b:eeae589095] [i:eeae589095]potestas[/i:eeae589095] como obispo de la [i:eeae589095]Ciudad Eterna[/i:eeae589095], supremo pastor de la Santa Madre Iglesia Católica, Apostólica y Romana y monarca indiscutido e indiscutible de los Estados Pontificios); ya se habrán fijado, [i:eeae589095]mes amis/es[/i:eeae589095], que, en el caso de los prÃncipes purpurados, hay todo [u:eeae589095]tipo[/u:eeae589095] de mitras (las hay sencillas, humildÃsimas -como, v.g., la de monseñor Stanislao Dziwisz- o más historiadas, más lujosas y, ¡vaya!, más, digamos.., [i:eeae589095]épatants[/i:eeae589095] -como v.g., la de monseñor Rouco Varela-).
Finalmente, decir que, además del [u:eeae589095][b:eeae589095]rojo[/b:eeae589095][/u:eeae589095], damas y caballeros, existen [b:eeae589095]otros[/b:eeae589095] colores que utilizan los prÃncipes de la Santa Madre Iglesia Católica, Apostólica y Romana desde que asà lo indicara S.S. Inocencio III entre los años 1188 y 1216. Posteriormente S.S. PÃo V (1566-1572) convirtió esta indicación en [b:eeae589095]norma[/b:eeae589095]. Pormenorizo; pormenorizo, [i:eeae589095]mes amis/es[/i:eeae589095]:
a/ [u:eeae589095][b:eeae589095]Blanco[/b:eeae589095][/u:eeae589095]. Simboliza la [b:eeae589095]luz[/b:eeae589095], la [b:eeae589095]gloria[/b:eeae589095], la [b:eeae589095]inocencia[/b:eeae589095]; es el color de la fiesta y la alegrÃa; se utiliza en la administración de algunos de los sacramentos como la primera comunión, la confirmación o matrimonio.
b/ [u:eeae589095][b:eeae589095]Morado[/b:eeae589095][/u:eeae589095] (o, [u:eeae589095]violeta[/u:eeae589095]). Es el rojo y negro amortiguados, sÃmbolo de [b:eeae589095]penitencia[/b:eeae589095], de [b:eeae589095]humildad[/b:eeae589095] y [b:eeae589095]modestia[/b:eeae589095]; se emplea durante el Adviento y la Cuaresma, vigilias, sacramentos de penitencia, unción de enfermos, bendición de la ceniza; actualmente reemplaza al negro en las exequias de los difuntos.
c/ [u:eeae589095][b:eeae589095]Verde[/b:eeae589095][/u:eeae589095]. Representa a la [b:eeae589095]esperanza[/b:eeae589095], es signo de [b:eeae589095]vida[/b:eeae589095] y se suele utilizar para la liturgia cotidiana asà como para los domingos y dÃas festivos.
¡Ah!; la sastrerÃa [i:eeae589095]par excellence[/i:eeae589095] del Padre Santo y los prÃncipes de la Santa Madre Iglesia Católica, Apostólica y Romana es, desde [u:eeae589095]1793[/u:eeae589095], [b:eeae589095][i:eeae589095]Gamarelli[/i:eeae589095][/b:eeae589095]; en la [i:eeae589095]piazza[/i:eeae589095] Minerva (en el área del [i:eeae589095]Panteón[/i:eeae589095], ya saben..; o.., ¿aún no han estado nunca en Roma, [i:eeae589095]mes amis/es[/i:eeae589095]?; ay, ay, ay...) de la [i:eeae589095]Ciudad Eterna[/i:eeae589095].
Y, dejémonos ya de hablar y hablar..; ¡nosotros/as NADA somos!; sólo almas anhelantes, confiadÃsimas en que, SIN duda alguna, Dios Nuestro Señor [b:eeae589095]iluminará[/b:eeae589095] a los prÃncipes de la Santa Madre Iglesia Católica, Apostólica y Romana..; fuera de la cual, ¡cuán [i:eeae589095]veritas veritatis[/i:eeae589095]!, es de locos/as imaginar que existe siquiera ni la más remotÃsima posibilidad de salvación.
-"[i:eeae589095]Extra [b:eeae589095]omnes[/b:eeae589095]...[/i:eeae589095]"
En el primer dÃa en que, lleno de ESPERANZA y FE, el mundo todo espera que Dios Nuestro Señor ilumine a los prÃncipes de la Santa Madre Iglesia Católica, Apostólica y Romana en cónclave en la [i:eeae589095]Ciudad Eterna[/i:eeae589095] para proveer la Sede Vacante, siempre, en cualquier caso, a su disposición, [i:eeae589095]mes amis/es[/i:eeae589095].
Jaume de Ponts i Mateu
jaumedeponts@terra.es
Tortosa (Baix Ebre)
-Catalunya/UE-
18/04/2005, 2159 hs. p.m.
(*) TODO el Colegio Cardenalicio puede encontrarse [b:eeae589095]biografiado[/b:eeae589095] pormenorizadamente por orden alfabético, v.g., en la [i:eeae589095]página[/i:eeae589095]:
| Imagen o Link ocultado. Tenés que registrarte o loguearte para verlo. |
