05-16-2004, 08:51 AM
En el siglo, se asocia el desierto del Sahara a la MÃS grande [b:d6e11a137c]desolación[/b:d6e11a137c] y al mayor [b:d6e11a137c]abandono[/b:d6e11a137c] que puédese observar en este valle de lágrimas... El [b:d6e11a137c]mayor[/b:d6e11a137c] desierto del mundo mundial, ni más ni menos que cinco TONELADAS de kilómetros ininterrumpidos de ininterrumpidas arenas y de ininterrumpidas piedras, desde el Atlántico hasta el mar Rojo, parecen -a mà y, estimo, a cualquiera- una de las imágenes MÃS perfectas y acabadas de hasta dónde puede llegar la [b:d6e11a137c]aridez[/b:d6e11a137c] de la tierra. En una superficie de más de [u:d6e11a137c]ocho[/u:d6e11a137c] [u:d6e11a137c]millones[/u:d6e11a137c] [u:d6e11a137c]de[/u:d6e11a137c] [u:d6e11a137c]kilómetros[/u:d6e11a137c] [u:d6e11a137c]cuadrados[/u:d6e11a137c] en fatÃdica, continua e implacable expansión NO se encuentra apenas nada. [b:d6e11a137c]Ni[/b:d6e11a137c] plantas, [b:d6e11a137c]ni[/b:d6e11a137c] animales, [b:d6e11a137c]ni[/b:d6e11a137c] hombres animan ese paisaje de resonancias como que lunares, repetición grandiosa u opresiva, según el momento, del VACÃO y la SOLEDAD. Unas pocas mancha verdes, los [b:d6e11a137c]oasis[/b:d6e11a137c], asà como islas en medio del letal océano, representan la concentración siempre [b:d6e11a137c]precaria[/b:d6e11a137c] de la vida, rodeada por la abracadabrante inmensidad de ese [i:d6e11a137c]mar[/i:d6e11a137c] muerto de arenas y piedras.
Sin embargo, [i:d6e11a137c]mes amis/es[/i:d6e11a137c], las cosas NO siempre han sido [b:d6e11a137c]asÃ[/b:d6e11a137c]...
El desierto, ¿saben?, puede ser, también, visto, en contra de las apariencias, como un [b:d6e11a137c]ejemplo[/b:d6e11a137c] paradigmático de lo rápidos y vertiginosos que pueden ser los CAMBIOS medioambientales en nuestro planetica..; de cómo lo blanco se vuelve negro en periodos históricos relativamente breves (afortunadamente, ni los falangistas -son demasiado idiotas; sentido [i:d6e11a137c]strictu sensu[/i:d6e11a137c] etimológico, [i:d6e11a137c]please[/i:d6e11a137c]...- ni los que, a diferencia, pongo por caso, de yo mismo -al negro sobre blanco de las notas de estos foros me remito, sin ir más lejos...-, son totalmente incapaces de reconocer que son más tontos que un arado, meten más la pata que un pulpo en un garaje y se basan en modos y maneras que crujirÃan les permitiera hasta justificar pegarle a la [i:d6e11a137c]Moreneta[/i:d6e11a137c] con un calcetÃn sudado conocen para nada la técnica al caso..; ¡afortunadamente, [i:d6e11a137c]vraiment[/i:d6e11a137c]; porque les harÃa una [i:d6e11a137c]ilu[/i:d6e11a137c]..!).
Donde antes habÃa agua a raudales y vida pletórica y mujeres y hombres mil y animales por todos lados ahora no quedan sino piedras calcinadas por un sol asesino y un viento que consume sin piedad alguna, [i:d6e11a137c]souvenirs[/i:d6e11a137c] de [b:d6e11a137c]otras[/b:d6e11a137c] épocas que DESAFÃAN nuestra, digamos.., confianza en un mundo más o menos siempre igual a sà mismo.
Porque, el desierto del Sahara se encuentra literalmente PLAGADO de restos que hacen referencia a civilizaciones que se esfumaron con la última charca de agua, a pueblos que allà vivieron cuando las condiciones eran [b:d6e11a137c]otras[/b:d6e11a137c]. Desde Mauritania hasta el Sudán, puede seguirse ese rastro de la vida desaparecida. Decenas y decenas de miles de pinturas y grabados, sobre todo en los macizos montañosos, son [b:d6e11a137c]testigos[/b:d6e11a137c] de esa evolución hacia la nada. Las montañas del Hoggar, del Tassili, del Tibesti o del Fezzán se encuentran, insisto, literalmente PLAGADAS de esos gritos silenciosos de una vida que se fué, quizá para no volver nunca más...
Desde, al parecer, hace como unos 8.000 años hasta, más o menos, los inicios de nuestra era, el desierto del Sahara fué, por lo intuido, una región PLENA de vida; atravesada por grandes y caudalosos rÃos en los que vivÃan cocodrilos e ¡hipopótamos!, con amplias y vastÃsimas praderas y grandes, enormes bosques donde habitaba una fauna rica y muy variada y grandes poblados de agricultores y pastores. La alta cuenca del NÃger está consideraba como una de las zonas [b:d6e11a137c]primigenias[/b:d6e11a137c] donde se realizaron de manera [b:d6e11a137c]autónoma[/b:d6e11a137c] la selección y explotación de algunas de las especies vegetales MÃS importantes del Viejo Mundo. El [b:d6e11a137c]sorgo[/b:d6e11a137c], el [b:d6e11a137c]mijo[/b:d6e11a137c], el [b:d6e11a137c]sésamo[/b:d6e11a137c], algunas variedades de [b:d6e11a137c]arroz[/b:d6e11a137c], y, más al sur, el [b:d6e11a137c]ñame[/b:d6e11a137c], la [b:d6e11a137c]palmera oleaginosa[/b:d6e11a137c] y cierta variedad de [b:d6e11a137c]algodón[/b:d6e11a137c], entran dentro de los [i:d6e11a137c]descubrimientos[/i:d6e11a137c] realizados durante esa época y en esa área. A medida que las técnicas de cultivo de esas especies iban difundiéndose hacia el norte y el este, en dirección al valle del Nilo, éste recibÃa a su vez el [b:d6e11a137c]influjo[/b:d6e11a137c] de los hallazgos provenientes de Mesopotamia e incluso de más hacia el Oriente. El trigo, la cebada, las cebollas, las lentejas, el melón, etc., fueron conocidos relativamente [b:d6e11a137c]pronto[/b:d6e11a137c] en el Sahara; creando las BASES de [b:d6e11a137c]estabilidad[/b:d6e11a137c] y [b:d6e11a137c]desarrollo[/b:d6e11a137c] que permitirÃan el surgimiento de civilizaciones desarrolladas.
Otros pueblos, optaron, al parecer, por la [b:d6e11a137c]domesticación[/b:d6e11a137c] de animales... Los grandes rebaños de bóvidos de cuernos retorcidos son una de las presencias MÃS constantes en las pinturas neolÃticas del desierto. Otros animales menos significativos económicamente, como el perro y el gato, tan tÃpico de Egipto, también fueron integrados en los grupos humanos en fechas MUY tempranas. Más tarde aparecerÃan las cabras y las ovejas; y, ya en los albores de nuestra era, con un medio ambiente ya MUY modificado, harÃa su aparición el camello asiático en el Sahara.
Junto a éstos, el rasgo MÃS sobresaliente del NeolÃtico sahariano lo constituye la, digamos.., [i:d6e11a137c]invención[/i:d6e11a137c] de la [b:d6e11a137c]alfarerÃa[/b:d6e11a137c]; que, es a su vez causa y efecto del [b:d6e11a137c]aumento[/b:d6e11a137c] productivo que vivió la región en aquellas épocas. Se empiezan, pues, a encontrar comunidades con principios de DIFERENCIACIÓN social; con artesanos, agricultores y pastores que [b:d6e11a137c]intercambian[/b:d6e11a137c] productos, técnicas y conocimientos. El Sahara, hoy un ejemplo de una tierra muerta, se revela asÃ, paradójicamente, como uno de los lugares MÃS privilegiados donde el largo y lento camino de la evolución humana realizó alguno de sus avances [b:d6e11a137c]más[/b:d6e11a137c] significativos, damas y caballeros.
Al parecer, es INDUDABLE.
SÃ.
Siempre, sin duda, a su disposición, [i:d6e11a137c]mes amis/es[/i:d6e11a137c].
Jaume de Ponts i Mateu
jaumedeponts@terra.es
Tortosa (Baix Ebre)
-Catalunya/UE-
16/04/2004, 0051 hs. a.m.
Sin embargo, [i:d6e11a137c]mes amis/es[/i:d6e11a137c], las cosas NO siempre han sido [b:d6e11a137c]asÃ[/b:d6e11a137c]...
El desierto, ¿saben?, puede ser, también, visto, en contra de las apariencias, como un [b:d6e11a137c]ejemplo[/b:d6e11a137c] paradigmático de lo rápidos y vertiginosos que pueden ser los CAMBIOS medioambientales en nuestro planetica..; de cómo lo blanco se vuelve negro en periodos históricos relativamente breves (afortunadamente, ni los falangistas -son demasiado idiotas; sentido [i:d6e11a137c]strictu sensu[/i:d6e11a137c] etimológico, [i:d6e11a137c]please[/i:d6e11a137c]...- ni los que, a diferencia, pongo por caso, de yo mismo -al negro sobre blanco de las notas de estos foros me remito, sin ir más lejos...-, son totalmente incapaces de reconocer que son más tontos que un arado, meten más la pata que un pulpo en un garaje y se basan en modos y maneras que crujirÃan les permitiera hasta justificar pegarle a la [i:d6e11a137c]Moreneta[/i:d6e11a137c] con un calcetÃn sudado conocen para nada la técnica al caso..; ¡afortunadamente, [i:d6e11a137c]vraiment[/i:d6e11a137c]; porque les harÃa una [i:d6e11a137c]ilu[/i:d6e11a137c]..!).
Donde antes habÃa agua a raudales y vida pletórica y mujeres y hombres mil y animales por todos lados ahora no quedan sino piedras calcinadas por un sol asesino y un viento que consume sin piedad alguna, [i:d6e11a137c]souvenirs[/i:d6e11a137c] de [b:d6e11a137c]otras[/b:d6e11a137c] épocas que DESAFÃAN nuestra, digamos.., confianza en un mundo más o menos siempre igual a sà mismo.
Porque, el desierto del Sahara se encuentra literalmente PLAGADO de restos que hacen referencia a civilizaciones que se esfumaron con la última charca de agua, a pueblos que allà vivieron cuando las condiciones eran [b:d6e11a137c]otras[/b:d6e11a137c]. Desde Mauritania hasta el Sudán, puede seguirse ese rastro de la vida desaparecida. Decenas y decenas de miles de pinturas y grabados, sobre todo en los macizos montañosos, son [b:d6e11a137c]testigos[/b:d6e11a137c] de esa evolución hacia la nada. Las montañas del Hoggar, del Tassili, del Tibesti o del Fezzán se encuentran, insisto, literalmente PLAGADAS de esos gritos silenciosos de una vida que se fué, quizá para no volver nunca más...
Desde, al parecer, hace como unos 8.000 años hasta, más o menos, los inicios de nuestra era, el desierto del Sahara fué, por lo intuido, una región PLENA de vida; atravesada por grandes y caudalosos rÃos en los que vivÃan cocodrilos e ¡hipopótamos!, con amplias y vastÃsimas praderas y grandes, enormes bosques donde habitaba una fauna rica y muy variada y grandes poblados de agricultores y pastores. La alta cuenca del NÃger está consideraba como una de las zonas [b:d6e11a137c]primigenias[/b:d6e11a137c] donde se realizaron de manera [b:d6e11a137c]autónoma[/b:d6e11a137c] la selección y explotación de algunas de las especies vegetales MÃS importantes del Viejo Mundo. El [b:d6e11a137c]sorgo[/b:d6e11a137c], el [b:d6e11a137c]mijo[/b:d6e11a137c], el [b:d6e11a137c]sésamo[/b:d6e11a137c], algunas variedades de [b:d6e11a137c]arroz[/b:d6e11a137c], y, más al sur, el [b:d6e11a137c]ñame[/b:d6e11a137c], la [b:d6e11a137c]palmera oleaginosa[/b:d6e11a137c] y cierta variedad de [b:d6e11a137c]algodón[/b:d6e11a137c], entran dentro de los [i:d6e11a137c]descubrimientos[/i:d6e11a137c] realizados durante esa época y en esa área. A medida que las técnicas de cultivo de esas especies iban difundiéndose hacia el norte y el este, en dirección al valle del Nilo, éste recibÃa a su vez el [b:d6e11a137c]influjo[/b:d6e11a137c] de los hallazgos provenientes de Mesopotamia e incluso de más hacia el Oriente. El trigo, la cebada, las cebollas, las lentejas, el melón, etc., fueron conocidos relativamente [b:d6e11a137c]pronto[/b:d6e11a137c] en el Sahara; creando las BASES de [b:d6e11a137c]estabilidad[/b:d6e11a137c] y [b:d6e11a137c]desarrollo[/b:d6e11a137c] que permitirÃan el surgimiento de civilizaciones desarrolladas.
Otros pueblos, optaron, al parecer, por la [b:d6e11a137c]domesticación[/b:d6e11a137c] de animales... Los grandes rebaños de bóvidos de cuernos retorcidos son una de las presencias MÃS constantes en las pinturas neolÃticas del desierto. Otros animales menos significativos económicamente, como el perro y el gato, tan tÃpico de Egipto, también fueron integrados en los grupos humanos en fechas MUY tempranas. Más tarde aparecerÃan las cabras y las ovejas; y, ya en los albores de nuestra era, con un medio ambiente ya MUY modificado, harÃa su aparición el camello asiático en el Sahara.
Junto a éstos, el rasgo MÃS sobresaliente del NeolÃtico sahariano lo constituye la, digamos.., [i:d6e11a137c]invención[/i:d6e11a137c] de la [b:d6e11a137c]alfarerÃa[/b:d6e11a137c]; que, es a su vez causa y efecto del [b:d6e11a137c]aumento[/b:d6e11a137c] productivo que vivió la región en aquellas épocas. Se empiezan, pues, a encontrar comunidades con principios de DIFERENCIACIÓN social; con artesanos, agricultores y pastores que [b:d6e11a137c]intercambian[/b:d6e11a137c] productos, técnicas y conocimientos. El Sahara, hoy un ejemplo de una tierra muerta, se revela asÃ, paradójicamente, como uno de los lugares MÃS privilegiados donde el largo y lento camino de la evolución humana realizó alguno de sus avances [b:d6e11a137c]más[/b:d6e11a137c] significativos, damas y caballeros.
Al parecer, es INDUDABLE.
SÃ.
Siempre, sin duda, a su disposición, [i:d6e11a137c]mes amis/es[/i:d6e11a137c].
Jaume de Ponts i Mateu
jaumedeponts@terra.es
Tortosa (Baix Ebre)
-Catalunya/UE-
16/04/2004, 0051 hs. a.m.
