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ADORACIÓN versus VENERACIÓN. - Jaume de Ponts i Mateu - 06-11-2004 Una PREVIA, en tanto en cuanto ver la imaginerÃa por ejemplo NO cristiana al respecto..; si me permiten, damas y caballeros. Parto de la base que ustedes y yo, cuando hablamos de "antigüedad", queremos hacer entender, en extenso y básicamente, el perÃodo ANTERIOR a la adopción por parte de Constantino I del cristianismo como religión imperial oficial, con todos los matices (claro, claro...) pertinentes al caso. En ESTA tesitura, el cambio es TRASCENDENTAL. Para los, siguiendo con la terminologÃa explicitada.., antiguos, ab essentia dios era su imagen. ¿Se necesitan MÃS explicaciones? ¡Naturalmente que habÃa cÃrculos, incluso muy amplios, que se CARCAJEABAN de semejante dogma..! Sólo hay que hojear las opiniones al respecto de los clásicos griegos y latinos... Pero, esa NO es la cuestión. La FUNCIÓN de las imágenes de los dioses antiguos NO era proporcionar algo asà como metáforas para algún tipo de deleite (¿artÃstico?) de los sentidos: era SER dios. La Santa Iglesia Católica, Apostólica y Romana LUCHA con todas sus fuerzas, hoy en dÃa incluso, contra la IDOLATRÃA. Ni Dios Nuestro Señor ni ningún santo ni nadie están in person & live en las estatuas y las pinturas. Es anatema quien tan sólo lo sospeche. ¿Aún no se ve el CAPITAL giro de la tortilla? Estamos, no lo duden.., en las ANTIPODAS. Sepan que estimo COMPRENDER tal quid absolutamente VITAL para COMPRENDER el Arte de la antigüedad. Siempre a su disposición, damas y caballeros. Jaume de Ponts i Mateu jaumedeponts@terra.es Tortosa (Baix Ebre) -Catalunya/UE- 11/06/2004, 02´59 hs. a. m. de lo adorado y de lo venerado, damas y caballeros... - Jaume de Ponts i Mateu - 06-11-2004 Tanto en Bizancio como en los ambientes que gozaron de su influencia, las imágenes tenÃan un alcance [b:5c760d4d9c]preciso[/b:5c760d4d9c]: eran la [b:5c760d4d9c]expresión[/b:5c760d4d9c] de la FE. Por su elección y por su disposición formaban un comentario [b:5c760d4d9c]pictórico[/b:5c760d4d9c] de la liturgia y del simbolismo de esa liturgia (al tiempo que del simbolismo de la iglesia como edificio, [i:5c760d4d9c]vraiment[/i:5c760d4d9c]...). No hay que olvidar, tampoco, cómo las imágenes sagradas, al ser portadoras de una parte de la [i:5c760d4d9c]energia[/i:5c760d4d9c] divina, invitaban a su contemplación por los beneficios que reportaban cara a la [b:5c760d4d9c]salvación[/b:5c760d4d9c] de los fieles. Tengo en mi mente ahora mismo los bellos monasterios del siglo XI de Hosios Meletios, en el Himeto, cerca de Mégara... Quizá uno de los lugares más HERMOSOS que conozco... Al parecer, a los ojos de los teólogos, la iglesia contaba con [b:5c760d4d9c]dos[/b:5c760d4d9c] lugares de honor. En la cúpula, que figura el Cielo, aparecÃa Cristo, imagen del Dios [b:5c760d4d9c]invisible[/b:5c760d4d9c] rodeado de la milicia angélica. En la concha del ábside, la Virgen sostiene al Niño sentado entre ambas rodillas, recordándonos la Divina Encarnación de Dios Nuestro Señor. La [b:5c760d4d9c]conexión[/b:5c760d4d9c] entre ambas representaciones se produce por medio de una composición [b:5c760d4d9c]original[/b:5c760d4d9c], la HetimasÃa: en un trono [b:5c760d4d9c]vacÃo[/b:5c760d4d9c], preparado para el Juicio Final, están dispuestos los instrumentos de la Pasión. Es el recuerdo de la primera venida de Cristo al mundo y el anuncio de la segunda. El resto del santuario está dedicado al misterio que se celebra cada dÃa tras las puertas [b:5c760d4d9c]cerradas[/b:5c760d4d9c] del iconostasio: la EUCARISTÃA. La escena [b:5c760d4d9c]más[/b:5c760d4d9c] notable es la Divina Liturgia: Cristo, servido por los ángeles que llevan los atributos de los diáconos, celebra por sà mismo la liturgia, o da la comunión, bajo las especies del pan y del vino, a los Apóstoles alineados en dos filas a derecha e izquierda del altar. En los muros, cerca del altar, se sitúan los grandes sacerdotes del Antiguo Testamento que prefiguran a Cristo: Abraham, Aarón... En los ábsides laterales, escenas que se relacionan con el divino sacrificio. Las naves se dedican, esencialmente, al ciclo de las doce grandes fiestas de la Iglesia, que resumen [b:5c760d4d9c]toda[/b:5c760d4d9c] la enseñanza del dogma. En el nártex, temas alusivos a la vida de la Virgen Nuestra Señora (frecuentemente inspirados en los evangelios apócrifos). En el timpano de la puerta que va del nártex a la iglesia, figura la Deesis. AllÃ, la Virgen y San Juan interceden ante Cristo por la humanidad (se ha permitido la presencia del fundador de la iglesia, humildemente arrodillado...). Finalmente, numerosÃsimas figuras de monjes, mártires, obispos, profetas, santos y venerables personajes están repartidas por [b:5c760d4d9c]todos[/b:5c760d4d9c] los muros según estrictÃsima jerarquÃa. De tales figuras, las [b:5c760d4d9c]más[/b:5c760d4d9c] atractivas (y, también, las más nuevas) son esos retratos de anacoretas, de padres del desierto, de larguÃsima barba, mejillas hiper-hundidas y mirado tope fija (los monjes sienten, de siempre, particularÃsima devoción por estos ascetas en los que se veÃan y se ven reflejados...). Se trata, [i:5c760d4d9c]mes amis/es[/i:5c760d4d9c], de un programa cristiano cuidadosamente establecido y [b:5c760d4d9c]deliberadamente[/b:5c760d4d9c] elegido. Las imágenes que decoran estos edificios (como los de CUALQUIER edificio religioso ortodoxo) tienen por objeto REPRESENTAR, cada una en su preciso lugar, a los habitantes del reino de Dios Nuestro Señor. Y como éste [b:5c760d4d9c]no[/b:5c760d4d9c] comprende la Tierra y el género humano más que [b:5c760d4d9c]desde[/b:5c760d4d9c] la Divina Encarnación, que, renueva mÃsticamente cada misa celebrada por los hombres. La Historia de la Encarnación ([i:5c760d4d9c]ergo[/i:5c760d4d9c], un ciclo de imágenes evangélicas) se añade a continuación con el objetivo de recordar el retorno de la Humanidad a la [b:5c760d4d9c]unión[/b:5c760d4d9c] con Dios Nuestro Señor y su [b:5c760d4d9c]derecho[/b:5c760d4d9c] en adelante a un lugar en el Universo que representa [b:5c760d4d9c]cada[/b:5c760d4d9c] iglesia de la ortodoxia. Todas estas obras se distinguen por la [b:5c760d4d9c]limpieza[/b:5c760d4d9c] de la composición, por los grandes espacios vacÃos juiciosamente dispuestos alrededor de las figuras y por la transformación de las propias figuras en el [b:5c760d4d9c]eje[/b:5c760d4d9c] y módulo de toda representación. Las imágenes, al estar concebidas como un [b:5c760d4d9c]espejo[/b:5c760d4d9c] en el cual se refleja el mundo inteligible, han de EVITAR todo aquello que recuerde la tierra como tal: la tercera dimensión, la perspectiva, los adornos perturbadores y los paisajes evocadores de lo lejano. Incluso a veces se [b:5c760d4d9c]prescinde[/b:5c760d4d9c] por completo del paisaje, para que [b:5c760d4d9c]no[/b:5c760d4d9c] haya nada que rompa la unidad del fondo de oro. Las proporciones, los ritmos, los equilibrios que definen una composición pintada son efectivamente determinados de [b:5c760d4d9c]esta[/b:5c760d4d9c] manera. Pero, el programa de la pintura bizantina debe otro tanto al [b:5c760d4d9c]manejo[/b:5c760d4d9c] de los [b:5c760d4d9c]colores[/b:5c760d4d9c] (y, en este dominio su MAESTRÃA todavÃa nos deja a cuadretes escoceses púrpura hasta hoy). El color sirve, NO para imitar la [b:5c760d4d9c]tonalidad[/b:5c760d4d9c] de las cosas, sino para [b:5c760d4d9c]componer[/b:5c760d4d9c] frases o melodÃas que, aplicadas a un tema que definen las lÃneas, las [b:5c760d4d9c]armonizan[/b:5c760d4d9c] y las reflejan a su manera. Y, en ocasiones, se utiliza como un [i:5c760d4d9c]leiv motiv[/i:5c760d4d9c] aplicado a personajes determinados: Cristo y los tonos [i:5c760d4d9c]blue[/i:5c760d4d9c] y rojo cereza; San Pablo con el verde y el [i:5c760d4d9c]rouge Bordeaux[/i:5c760d4d9c]. Aparte de rasgos más generales del Arte de la época, se pueden observar también las [b:5c760d4d9c]divergencias[/b:5c760d4d9c] que dan un acento [b:5c760d4d9c]peculiar[/b:5c760d4d9c] a cada uno de los monumentos del conjunto señalado en particular... En Hosios Lucas, el colorido es [b:5c760d4d9c]apagado[/b:5c760d4d9c] y la composición se funda en una simetrÃa solamente interrumpida por el ritmo [b:5c760d4d9c]agitado[/b:5c760d4d9c] de las vestiduras. En la Nea Monà de QuÃo, el dibujo encuentra aquà una [b:5c760d4d9c]nueva[/b:5c760d4d9c] capacidad: fuertes cÃrculos negros localizan los personajes y [b:5c760d4d9c]determinan[/b:5c760d4d9c] la acción; ésta, por su parte, se ve influida por el movimiento [b:5c760d4d9c]enérgico[/b:5c760d4d9c] de los planos de color que se encuentra, avanzan y retroceden en el espacio luminoso. Una cincuentena de años separa, por lo que me dijeron los que allá te explican.., la decoración de QuÃo de la más célebre de Dafni (que, se fecha alrededor de 1100...). A la audacia [b:5c760d4d9c]brutal[/b:5c760d4d9c] y al rigor de QuÃo, Dafni opone la belleza graciosa de un Arte [b:5c760d4d9c]humanista[/b:5c760d4d9c]; es el momento del feliz [b:5c760d4d9c]equilibrio[/b:5c760d4d9c] entre la fuerza monumental y el refinamiento de la forma. En las escenas cristológicas puede verse de qué modo Bizancio expresa la "[i:5c760d4d9c]unión [b:5c760d4d9c]sin[/b:5c760d4d9c] mezcla[/i:5c760d4d9c]" de Dios Nuestro Señor y la Humanidad. En la Natividad, la [b:5c760d4d9c]impasibilidad[/b:5c760d4d9c] divina de la Virgen Nuestra Señora responde a las imágenes emotivas de la espera de San José y el Anuncio a los pastores. El movimiento de [b:5c760d4d9c]humanización[/b:5c760d4d9c] hallarÃa su expresión [b:5c760d4d9c]más[/b:5c760d4d9c] grandiosa en los hermosÃsimos frescos que Alejo Comneno, sobrino del [i:5c760d4d9c]basileus[/i:5c760d4d9c] Manuel, hizo ejecutar en 1164, en el convento de Neresi, obra de refinadÃsimos artistas profesionales procedentes de la corte. Las pinturas de Neresi marcan un [b:5c760d4d9c]hito[/b:5c760d4d9c] en la Historia de la pintura tanto por la bella distribución de los vacÃos como por la [b:5c760d4d9c]intensidad[/b:5c760d4d9c] casi mágica de los rostros. AquÃ, [i:5c760d4d9c]mes amis/es[/i:5c760d4d9c], se encuentran los FUNDAMENTOS de la pintura italiana del XIII y, también un camino [b:5c760d4d9c]más[/b:5c760d4d9c] libre y espontáneo, que caracterizará las artes cromáticas en la siguiente etapa artÃstica (la [b:5c760d4d9c]misma[/b:5c760d4d9c] trayectoria puede observarse en el esmalte o el libro ilustrado, puesto de moda por los [i:5c760d4d9c]basileus[/i:5c760d4d9c]; el [i:5c760d4d9c]Salterio de ParÃs[/i:5c760d4d9c] o el [i:5c760d4d9c]Menologio de Basilio II[/i:5c760d4d9c] -1100- jalonan fehacientemente [i:5c760d4d9c]meo quidem animo[/i:5c760d4d9c] esta dinámica artÃstica). Es decir: que, NO conocer Hosios Meletios y pretender hablar, pongo por caso.., del Renacimiento es como pretender hablar de la dinastÃa de los Borbón si no se sabe que Felipe V era, antes, [i:5c760d4d9c]duc dAnjou[/i:5c760d4d9c]. Aviso... Siempre, sin duda, a su disposición. Jaume de Ponts i Mateu jaumedeponts@terra.es Tortosa (Baix Ebre) -Catalunya/UE- 11/06/2004, 0302 hs. a. m. post scriptum.- justo es decir que, de una manera general, puede, sin duda, decirse que el Arte bizantino NO tuvo la irradiación que podÃa esperarse de su gran y continuado [b:5c760d4d9c]prestigio[/b:5c760d4d9c], de su innegable [b:5c760d4d9c]superioridad[/b:5c760d4d9c] durante siglos y siglos y de su vigorosÃsima [b:5c760d4d9c]personalidad[/b:5c760d4d9c]... Ser ubre renacentista, en realidad, para lo que podÃa, en justicia, esperarse, es, realmente, POCO... Donde, sÃ, la influencia bizantina fué verdaderamente [b:5c760d4d9c]grande[/b:5c760d4d9c] fué en los paÃses [b:5c760d4d9c]eslavos[/b:5c760d4d9c] con un fondo religioso [b:5c760d4d9c]común[/b:5c760d4d9c]. El hecho inicial es de todo quisqui conocido: en el último tercio del IX, San Cirilo y San Metodio, griegos originarios de Salónica, partieron para evangelizar Moravia y Bohemia; y, las conquistaron [b:5c760d4d9c]definitivamente[/b:5c760d4d9c] para la ortodoxia. Gracias a su misión, los pueblos balcánicos, serbios y búlgaros se sometieron a perpetuidad al dominio espiritual de Constantinopla ("[i:5c760d4d9c]allÃ, ¡oh!, Dios Nuestro Señor mora entre los hombres..; ¡no podremos JAMÃS olvidar tanta y tanta belleza![/i:5c760d4d9c]"; escribió un enviado de Kiev en 980...). Si bien fueron aceptadas algunas pocas licencias en el terreno constructivo, al igual que con la incorporación de la escultura monumental, en particular en los monasterios del [i:5c760d4d9c]Anillo de Oro[/i:5c760d4d9c] ruso, NO ocurrió lo mismo con la pintura, siempre [b:5c760d4d9c]fiel[/b:5c760d4d9c] a su [i:5c760d4d9c]origo[/i:5c760d4d9c] bizantino. De un extremo a otro de ese gran espacio geográfico -Batchkovo en tierra de magiares, Vladimir en tierras rusas...-, volvemos a encontrar los [b:5c760d4d9c]mismos[/b:5c760d4d9c] temas, tratados del [b:5c760d4d9c]mismo[/b:5c760d4d9c] modo y situados en el [b:5c760d4d9c]mismo[/b:5c760d4d9c] orden (¿saben?; en Hosios Lukas y en Santa Sofia de Kiev casi se puede superponer a los Apóstoles...). La sorprendente [b:5c760d4d9c]homogeneidad[/b:5c760d4d9c] ha de atribuirse, sin duda, a la severÃsima vigilancia de la Iglesia y al [b:5c760d4d9c]rigor[/b:5c760d4d9c] de la concepción [b:5c760d4d9c]icónica[/b:5c760d4d9c] de la imagen. Dios Nuestro Señor, damas y caballeros, OBSERVA... - Jaume de Ponts i Mateu - 03-05-2005 Dios Nuestro Señor, damas y caballeros, OBSERVA... Porque, ¡el AltÃsimo conoce perfectamente la [b:fbfaa22f37]diferencia[/b:fbfaa22f37] radical que hay entre VENERACIÓN y ADORACIÓN! Y, SÃ: como toca y procede, [b:fbfaa22f37]no[/b:fbfaa22f37] hace excepciones. Por muy, digamos.., bueno que sea el [i:fbfaa22f37]show[/i:fbfaa22f37] que le monten quienes, en el fondo, ¡oh, sÃ!, lo único que pretenden es, ¡insensatos/as!, ni más ni menos que ¡[i:fbfaa22f37]vender la moto[/i:fbfaa22f37] a Dios Nuestro Señor! Acompáñenme, damas y caballeros..; ¿quieren? Miren: hoy dÃa es un suburbio descuidado y sucio, separado de las antiguas glorias de Istanbul por la incesante y caótica circulación en el [i:fbfaa22f37]boulevard[/i:fbfaa22f37] de [i:fbfaa22f37]Ataturk[/i:fbfaa22f37]. Los postigos de las desvencijadas casas de madera están cerrados, las calles son agobiantemente ASQUEROSAS y poco transitadas, excepto por los crÃos [i:fbfaa22f37]buscavidas[/i:fbfaa22f37], por las [i:fbfaa22f37]pandas[/i:fbfaa22f37] de adolescentes expertos en [b:fbfaa22f37]cualquier[/b:fbfaa22f37] vicio con su griterÃo procaz y algún que otro desalentado vendedor de fruta. El ENORME monumento que domina el barrio esta [b:fbfaa22f37]mugriento[/b:fbfaa22f37] y [b:fbfaa22f37]desnudo[/b:fbfaa22f37]. Sus muros exteriores, de un rosáceo apagado, se pandean por los años y el peso. Las calles adyacentes, ¿se fijan, [i:fbfaa22f37]mes amis/es[/i:fbfaa22f37]?, están construidas sobre parte de sus ruinas. Debió de ser, en tiempos, INIMAGINABLEMENTE [b:fbfaa22f37]enorme[/b:fbfaa22f37]. El núcleo central, que sobrevive, como ven, aún hoy, de la iglesia del [i:fbfaa22f37]Pantócrator[/i:fbfaa22f37], da la impresión, ¿verdad?, de hallarse allà a [b:fbfaa22f37]desgana[/b:fbfaa22f37], ¡no sólo por lo DESOLADO del lugar!, sino porque está [b:fbfaa22f37]fuera[/b:fbfaa22f37] de escala con cuanto la rodea. ¡Ah!; fué construida, damas y caballeros, en los años 20 del XII por el [i:fbfaa22f37]basileus[/i:fbfaa22f37] Juan II de la dinastÃa Conmena y su esposa Irene, una princesa húngara a la que sus súbditos veneraban allanadamente como a una [b:fbfaa22f37]santa[/b:fbfaa22f37]. Los rostros de la imperial pareja destacan en un mosaico en la catedral de Santa SofÃa..; Irene con la aureola de su cabello rojizo, Juan II envuelto en ropajes dorados. Sereno y sublime, el [i:fbfaa22f37]basileus[/i:fbfaa22f37] exuda RIQUEZA y CONFIANZA al extender hacia la imagen del Redentor un gran saco lleno a rebosar de [b:fbfaa22f37]oro[/b:fbfaa22f37]. La iglesia del [i:fbfaa22f37]Pantócrator[/i:fbfaa22f37] se concibió como el MÃS generoso de sus dones a Dios Nuestro Señor; y, dado que debÃa ser también mausoleo y monumento a la dinastÃa, como el más vanidosamente OSTENTOSO... ¡Ah!; la decadente ruina que tenemos, damas y caballeros, ante nuestros ojos conserva, aquà y allá, vestigios del ESPLENDOR con que sus fundadores la dotaron. Queda, ¿ven?, el [b:fbfaa22f37]mármol[/b:fbfaa22f37] del ábside de la más meridional de las tres naves conectadas entre sÃ; están, ¡oh, sÃ!, INTACTAS las profusas tallas de mármol de los marcos de los pórticos del nártex, y ¡qué alivio ver a los/as restauradores afanados/as [i:fbfaa22f37]full time[/i:fbfaa22f37] en sacar a la luz el IMPONENTE mosaico geométrico del suelo! El sarcófago clásico en que se enterró a la emperatriz Irene en 1124 [b:fbfaa22f37]subsiste[/b:fbfaa22f37] también; pero, ha sido trasladado a Santa SofÃa. La Historia del ascenso y la caÃda de esta maravilla de templo refleja, [i:fbfaa22f37]mes amis/es[/i:fbfaa22f37], la [b:fbfaa22f37]grandeza[/b:fbfaa22f37], la [b:fbfaa22f37]crisis[/b:fbfaa22f37] y el COLAPSO de la [i:fbfaa22f37]Nueva Roma[/i:fbfaa22f37] desde comienzos del XII hasta mediados del XV. Además de albergar los/as muertos/as de dos dinastÃas, incluÃa un ENORME monasterio, que proporcionaba a la [i:fbfaa22f37]Nueva Roma[/i:fbfaa22f37] su lugar principal de retiro, hospital y manicomio. Era un centro de [b:fbfaa22f37]beneficiencia[/b:fbfaa22f37], un centro de PODER del culto imperial y una escuela de [b:fbfaa22f37]identidad[/b:fbfaa22f37] bizantina; desde la cual, en el XV, el sacerdote Genadio [b:fbfaa22f37]desafió[/b:fbfaa22f37] los planes imperiales de aceptar la primacÃa del Padre Santo, allá en el [i:fbfaa22f37]caput mundi[/i:fbfaa22f37] ¡que, ya bárbaro, NO hablaba griego! En el siglo XIII, damas y caballeros, cuando el imperio de la [i:fbfaa22f37]Nueva Roma[/i:fbfaa22f37] se vió [b:fbfaa22f37]obligado[/b:fbfaa22f37] por los "[i:fbfaa22f37]peregrinos[/i:fbfaa22f37]" de la llamada [i:fbfaa22f37]IV Cruzada[/i:fbfaa22f37] a abandonar su capital, el [i:fbfaa22f37]Pantócrator[/i:fbfaa22f37] se convirtió en el palacio de los gobernantes latinos usurpadores. Cuando los bizantinos reconquistaron la ciudad, en 1261, sus aliados genoveses INCENDIARON la mayor parte del edificio. Los monjes, de regreso, albergaban, ¡naturalmente!, una profundÃsima AVERSIÓN por todo lo latino. Cuando la última dinastÃa que imperó en la [i:fbfaa22f37]Nueva Roma[/i:fbfaa22f37], la de los Paleólogos, restauró la antigua influencia del lugar, adoptándolo como mausoleo de su propia familia, se convirtió en un baluarte de la PUREZA ortodoxa de una Iglesia cada vez [b:fbfaa22f37]más[/b:fbfaa22f37] dispuesta, frente a la hiper-creciente amenaza de los aparentemente invencibles conquistadores turcos, a llegar a compromisos con potenciales aliados de la Cristiandad occidental. La legendaria preferencia de Genadio, entre el Padre Santo y el sultán, en favor de éste, la compartÃan muchos/as de sus conciudadanos/as, lo cual, [i:fbfaa22f37]mes amis/es[/i:fbfaa22f37], ayuda a explicar por QUÉ Istanbul es una capital turca [b:fbfaa22f37]islámica[/b:fbfaa22f37], hoy, y no griega o cristiana. La pregunta de una viaja canción: "[i:fbfaa22f37]¿por qué lo pasó mal Constantinopla?[/i:fbfaa22f37]", recibe la respuesta [b:fbfaa22f37]correcta[/b:fbfaa22f37] en la misma tonada: "[i:fbfaa22f37]fué cuestión de los turcos y de nadie más[/i:fbfaa22f37]". La [b:fbfaa22f37]muerte[/b:fbfaa22f37] de la [i:fbfaa22f37]Nueva Roma[/i:fbfaa22f37], sin embargo, fué lenta, lenta, LENTÃSIMA, con sÃntomas diversos..; y, serÃa altamente INGENUO, damas y caballeros, ¡suponer que la, digamos.., [i:fbfaa22f37]medicina occidental[/i:fbfaa22f37] la hubiese salvado! La [b:fbfaa22f37]gravedad[/b:fbfaa22f37] de los problemas del imperio y el amplio alcance de su identidad pueden percibirse, sÃganme.., en la que fué hermosÃsima iglesia de [i:fbfaa22f37]San Salvador[/i:fbfaa22f37], en Kora, entre las murallas de Constantino I y las teodosianas. Como el [i:fbfaa22f37]Pantócrator[/i:fbfaa22f37] que acabamos de admirar, [i:fbfaa22f37]mes amis/es[/i:fbfaa22f37], fué fundada por los Conmenos; pero, su perÃodo de GLORIA, durante el cual volvieron a decorar los muros y la bóveda con espléndidas pinturas y maravillosos mosaicos que la hacen FAMOSÃSIMA hoy en dÃa, tuvo lugar en los años 20 y 30 del XIV. Para entonces, los futuros conquistadores del imperio llevaban más de una generación establecidos en su antiguo territorio... A los cinco años de la solemne consagración de la iglesia, la ciudad cercana de Bursa se convirtió en la capital [b:fbfaa22f37]otomana[/b:fbfaa22f37]. La [i:fbfaa22f37]Nueva Roma[/i:fbfaa22f37] se hallaba [b:fbfaa22f37]rodeada[/b:fbfaa22f37]. El [b:fbfaa22f37]protector[/b:fbfaa22f37] que tan generosamente dotó la iglesia de Kora en tiempos TAN y tan [b:fbfaa22f37]angustiosos[/b:fbfaa22f37] era, damas y caballeros, un [b:fbfaa22f37]genuino[/b:fbfaa22f37] representante de los [b:fbfaa22f37]caballeros[/b:fbfaa22f37] bizantinos de su tiempo, excepto en lo ENORME de su magnificencia. [b:fbfaa22f37]Teodoro Metoquita[/b:fbfaa22f37] poseÃa los gustos del erudito y la vocación del [i:fbfaa22f37]hombre de Estado[/i:fbfaa22f37]. Su carrera en el servicio imperial culminó en 1321, año en que se terminó la nueva decoración del templo de Kora, con su nombramiento de [i:fbfaa22f37]Gran Logoteta[/i:fbfaa22f37] -de hecho, el [b:fbfaa22f37]jefe[/b:fbfaa22f37] del gobierno imperial-. Sus escritos, sobre devoción, TeologÃa, AstronomÃa y crÃtica literaria, sufrieron, acaso, por el tiempo que le robaban sus deberes oficiales... Pero, fueron notables por su [b:fbfaa22f37]abundancia[/b:fbfaa22f37] y, en sus comienzos, por su incesante [i:fbfaa22f37]recherche[/i:fbfaa22f37] de la ORIGINALIDAD y su [b:fbfaa22f37]nulo[/b:fbfaa22f37] interés por los [i:fbfaa22f37]themas[/i:fbfaa22f37] ya agotados por los [i:fbfaa22f37]classiques[/i:fbfaa22f37]. Afirmaba que el objetivo de su enciclopédica erudición consistÃa en "[i:fbfaa22f37]conducirse con INDEPENDENCIA, como los planetas; y, [b:fbfaa22f37]no[/b:fbfaa22f37] meramente en observar sus movimientos[/i:fbfaa22f37]". Llegó a [b:fbfaa22f37]deplorar[/b:fbfaa22f37] la vida que llevaba como polÃtico "[i:fbfaa22f37]arrastrado por la demente [b:fbfaa22f37]ambición[/b:fbfaa22f37][/i:fbfaa22f37]". Escapó de sus estrechos confines, al comienzo de su carrera, gracias a su trabajo literario, que le daba la [b:fbfaa22f37]esperanza[/b:fbfaa22f37] de la INMORTALIDAD en [b:fbfaa22f37]esta[/b:fbfaa22f37] vida; más tarde, orientó sus esfuerzos hacia la DEVOCIÓN y su visión hacia el CIELO. Cuando un golpe le quitó el acceso a la [i:fbfaa22f37]potestas[/i:fbfaa22f37] en 1328, buscó consuelo en la religión... En 1330, se hizo [b:fbfaa22f37]monje[/b:fbfaa22f37] de su propio monasterio, aunque Kora habÃa sido, ya mucho antes, su refugio intelectual y espiritual. "[i:fbfaa22f37]Este monasterio[/i:fbfaa22f37] -declaró- [i:fbfaa22f37]ha significado para mà MÃS que cualquier otra cosa en el mundo. Fué una obra de noble [b:fbfaa22f37]amor[/b:fbfaa22f37] por las cosas buenas y hermosas... Pensar en este monasterio era lo [b:fbfaa22f37]único[/b:fbfaa22f37] que ponÃa mi mente en una mejor disposición, elevándola por encima de todas las preocupaciones, haciéndola sentirse LIBRE de agobios y en [b:fbfaa22f37]paz[/b:fbfaa22f37], y permitiéndole funcionar BIEN[/i:fbfaa22f37]". Su AMOR por Kora, damas y caballeros, era especialmente [b:fbfaa22f37]intenso[/b:fbfaa22f37]; pero, sus sentimientos tenÃan [b:fbfaa22f37]muchos[/b:fbfaa22f37] paralelos y su vocación era MUY tÃpica. Su amigo Ãntimo, Miguel Tornikes, compartió la trayectoria de su vida, desde la gloria mundana al retiro monástico, tras una hiper-triunfante carrera militar en los años 20 del XIV. La tumba del viejo soldado está, acompáñenme.., aquÃ, en el paraeclesión de Kora, rodeada, como ven, por una serie de pinturas que celebran los textos que se leÃan en las festividades de Nuestra Señora la Virgen MarÃa, y por "[i:fbfaa22f37]retratos[/i:fbfaa22f37]" de santos cuyas fiestas se compartÃan con las de la Madre de Dios Nuestro Señor. Lean, lean... "[i:fbfaa22f37]Por muchos aplausos que se reciban en este valle de lágrimas[/i:fbfaa22f37] -dice la inscripción funeral-[i:fbfaa22f37], cuando todos estén MUERTOS, Tornikes, hombre de una miriada de victorias, Gran Condestable, que yace enterrado aquÃ, los AVENGONZARÃ, amigo que esto lees, como un león avergüenza a los simios que lo imitan[/i:fbfaa22f37]". ¡Oh!; a este arrebato de infinito ORGULLO sigue, como pueden ver, una [b:fbfaa22f37]impresionante[/b:fbfaa22f37] lista de la virtudes del muerto... Pero, la inscripción, como pueden leer, termina asÃ: "[i:fbfaa22f37]y, dejando semejante gloriosa vida como un espléndido EJEMPLO, aquà yace entre humildes y anónimos huesos un pobre [b:fbfaa22f37]monje[/b:fbfaa22f37][/i:fbfaa22f37]". ¿Saben?; en opinión de la inmensa mayorÃa de los/as ciudadanos/as de la [i:fbfaa22f37]Nueva Roma[/i:fbfaa22f37], el imperio [b:fbfaa22f37]dependÃa[/b:fbfaa22f37] de la protección de la Santa Virgen MarÃa; que, habÃa mantenido a los invasores -árabes, rusos, búlgaros...- más allá de las murallas de la capital, y en la que podÃa [b:fbfaa22f37]confiarse[/b:fbfaa22f37] para que rechazara, ya que no derrotara.., a los tártaros y turcos que, con el permiso divino, habÃan causado estragos en otros pueblos pecadores. la [i:fbfaa22f37]Nueva Roma[/i:fbfaa22f37] ¡[b:fbfaa22f37]no[/b:fbfaa22f37] estaba exenta de [b:fbfaa22f37]castigo[/b:fbfaa22f37] por el azote de Dios Nuestro Señor!; pero, se habÃa salvado gracias a la intercesión de la MÃS poderosa de las protectoras celestiales. La palabra [u:fbfaa22f37][b:fbfaa22f37][i:fbfaa22f37]Kora[/i:fbfaa22f37][/b:fbfaa22f37][/u:fbfaa22f37] -que, dicho sea de paso, significa "[i:fbfaa22f37]lugar de morada celestial[/i:fbfaa22f37]"- probablemente aludÃa al [b:fbfaa22f37]vientre[/b:fbfaa22f37] de Nuestra Señora, "[i:fbfaa22f37]el contenedor de lo incontenible[/i:fbfaa22f37]", como dice, ¿se han fijado?, un mosaico del nártex del templo. La decoración ordenada (y, pagada) por Metoquita reunÃa la colección MÃS completa de imágenes marianas: en el ciclo dedicado a ella, [u:fbfaa22f37]diecinueve[/u:fbfaa22f37] escenas de la vida de Nuestra Señora se anteponÃan a la Historia del nacimiento del Redentor. El nacimiento de la Santa Virgen MarÃa está precedido, fÃjense.., como el del propio Redentor, por una [b:fbfaa22f37]anunciación[/b:fbfaa22f37]. En las crujÃas del nártex interior aprende a caminar, los sacerdotes la bendicen, sus padres la acarician, los ángeles le dan de comer y, por elección divina, recibe lana [b:fbfaa22f37]púrpura[/b:fbfaa22f37] para hacer un velo con destino al templo. Después de su boda con San José, éste la deja sola en su casa y, lean la inscripción.., le dice: "[i:fbfaa22f37]mira, te dejo en mi casa mientras me voy a construir[/i:fbfaa22f37]". A su regreso, San José se enfrenta a un problema [b:fbfaa22f37]muy[/b:fbfaa22f37] humano: "[i:fbfaa22f37]MarÃa, ¿[b:fbfaa22f37]qué[/b:fbfaa22f37] es lo que has hecho?[/i:fbfaa22f37]" Las pinturas y mosaicos, como ven, fueron ejecutados por unos ARTISTAS con una [b:fbfaa22f37]brillantez[/b:fbfaa22f37] para nada superada e inspirados por su patrón con [b:fbfaa22f37]humanidad[/b:fbfaa22f37] y dramatismo inigualados. Vamos a ver [i:fbfaa22f37]face to face[/i:fbfaa22f37] a Metoquita... Es aquÃ, en el mosaico que corona la puerta occidental de la iglesia... Postrado [i:fbfaa22f37]comme il faut[/i:fbfaa22f37] a las plantas de Dios Nuestro Señor, con un sobrecogido rostro levantado a medias, sÃ..; pero, ¡NO era tan y tan [b:fbfaa22f37]humilde[/b:fbfaa22f37] como para presentarse con la cabeza descubierta, [i:fbfaa22f37]mes amis/es[/i:fbfaa22f37]! Lleva, ostentosamente, su [i:fbfaa22f37]skiadion[/i:fbfaa22f37], el tocado propio de su altÃsimo cargo, una prenda [b:fbfaa22f37]exótica[/b:fbfaa22f37], blanca, muy y muy abultada, que hace que parezca, ¿no, damas y caballeros?, al menos a los ojos inexpertos.., ¡Cristo crucificado, un [b:fbfaa22f37]turco[/b:fbfaa22f37]! ¡Ah!; a pesar, [i:fbfaa22f37]mes amis/es[/i:fbfaa22f37], de las enormes, GIGANTESCAS [b:fbfaa22f37]diferencias[/b:fbfaa22f37] culturales que separaban la [i:fbfaa22f37]Nueva Roma[/i:fbfaa22f37] de la horda otomana -la de conciencia cristiana e identidad islámica, la de experiencia imperial y tradición nómada, la de ADORACIÓN sin trabas de la mujer y valores de la [b:fbfaa22f37]virilidad[/b:fbfaa22f37]...-, estos vecinos [b:fbfaa22f37]hostiles[/b:fbfaa22f37] se iban pareciendo MÃS y más unos a otros, a finales de la llamada [i:fbfaa22f37]Edad Media[/i:fbfaa22f37]; e, [b:fbfaa22f37]intercambiaban[/b:fbfaa22f37] las influencias, como don Quijote y Sancho Panza o como los chinos y los [i:fbfaa22f37]khitan[/i:fbfaa22f37]. Incluso mientras rodeaban el territorio cada vez [b:fbfaa22f37]más[/b:fbfaa22f37] reducido del imperio, los turcos se [b:fbfaa22f37]contuvieron[/b:fbfaa22f37] largo tiempo antes de destruirlo. [b:fbfaa22f37]Halagaba[/b:fbfaa22f37] la [i:fbfaa22f37]vanitas[/i:fbfaa22f37] otomana mantener a emperadores de pretensiones ¡universales! como simples clientes que dependÃan, única y exclusivamente, de su [b:fbfaa22f37]misericordia[/b:fbfaa22f37]. El [i:fbfaa22f37]basileus[/i:fbfaa22f37] Juan V, que sufrió la abracadabrante INDIGNIDAD ¡de que lo detuvieran por [b:fbfaa22f37]deudas[/b:fbfaa22f37] en Venize, en 1379!, en su camino de regreso tras su conversión contemporizadora a la santa fe católica, apostólica y romana, ¡tuvo que contar con la ayuda turca para recobrar su trono! ¿Saben?; en 1403, un embajador de la piel de toro de paso por la ciudad pidió que lo acompañaran en una visita de la [i:fbfaa22f37]Nueva Roma[/i:fbfaa22f37], "[i:fbfaa22f37]de la villa, los templos y las reliquias[/i:fbfaa22f37]". Su [b:fbfaa22f37]primera[/b:fbfaa22f37] impresión fué de RIQUEZA; producida por las innumerables columnas y los muros de purÃsimo mármol y bellÃsimo jaspe, los hermosÃsimos tapices de seda, tantos y tantos mosaicos tan y tan rica y delicadamente labrados, las reliquias sin cuento montadas en oro y pedrerÃas y, ¡oh!, las [b:fbfaa22f37]dimensiones[/b:fbfaa22f37] de la iglesia de Santa Sofia, de modo que "[i:fbfaa22f37]si el visitante regresara dÃa tras dÃa, mirando todo lo que pudiera, al dÃa siguiente SIEMPRE tendrÃa nuevas cosas que ver[/i:fbfaa22f37]"... Luego visitó las [b:fbfaa22f37]defensas[/b:fbfaa22f37] de la ciudad, "[i:fbfaa22f37]encerrada por una muralla fuerte y alta, defendida por muchas torres poderosas[/i:fbfaa22f37]"... Pero, ¡ay!, al ir avanzando en su visita, percibió signos de evidente [b:fbfaa22f37]decadencia[/b:fbfaa22f37]: los barrios [b:fbfaa22f37]despoblados[/b:fbfaa22f37], abandonados a los trigales y huertos, los muchos y muchos edificios monumentales [b:fbfaa22f37]arruinados[/b:fbfaa22f37]... "[i:fbfaa22f37]Es EVIDENTE, sin embargo[/i:fbfaa22f37] -concluyó-[i:fbfaa22f37], que en tiempos pasados, cuando Constantinopla se hallaba en su condición original, [b:fbfaa22f37]era[/b:fbfaa22f37] una de las capitales más nobles del mundo[/i:fbfaa22f37]". El embajador iba de camino hacia la corte del jefe bárbaro Timur; que, habÃa [b:fbfaa22f37]aliviado[/b:fbfaa22f37] la presión de los turcos sobre la [i:fbfaa22f37]Nueva Roma[/i:fbfaa22f37], al [b:fbfaa22f37]derrotarlos[/b:fbfaa22f37] y ENJAULAR al sultán. El alivio, por eso, era, ¡ay!, sólo [b:fbfaa22f37]transitorio[/b:fbfaa22f37], damas y caballeros..; y, la sombra de los otomanos todavÃa parecÃa proyectarse amenazadoramente sobre la ciudad... El embajador admiró especialmente la enorme estatua de bronce de Justiniano I ([u:fbfaa22f37]cuatro[/u:fbfaa22f37] veces el tamaño natural...) que se alzaba delante de la catedral, en un alto zócalo. Le dijeron que se conmemoraba con tanto esplendor al emperador ¡"[i:fbfaa22f37]porque en su dÃa llevó a cabo muchas hazañas luchando contra los turcos[/i:fbfaa22f37]"! En realidad, como saben, las campañas de su reinado fueron contra los persas, los vándalos y los ostrogodos; y, hubieron de transcurrir [u:fbfaa22f37]dos[/u:fbfaa22f37] siglos antes de que apareciera un pueblo al que los griegos llamaron turco. Cuando finalmente los otomanos perdieron la paciencia con la [i:fbfaa22f37]Nueva Roma[/i:fbfaa22f37], el golpe se produjo rápida e INEVITABLEMENTE. el ascenso al sultanato de Mehmet II en 1451, a la edad de diecinueve años, puso [b:fbfaa22f37]término[/b:fbfaa22f37] a los consejos de prudencia... Se resentÃa por el dominio extranjero de una fortaleza que controlaba un estrecho [b:fbfaa22f37]vital[/b:fbfaa22f37] para las comunicaciones de su imperio. Se veÃa a sà mismo el joven y ambicioso sultán como un [i:fbfaa22f37]imperator[/i:fbfaa22f37] romano. Se preparó la toma de la ciudad con TODOS los artefactos del arte de la ingenierÃa de sitio. A ambas orillas del Bósforo se erigieron ENORMES fuertes a los que llamaron [i:fbfaa22f37]castillo de Europa[/i:fbfaa22f37] y [i:fbfaa22f37]castillo de Asia[/i:fbfaa22f37], a fin de [b:fbfaa22f37]cortar[/b:fbfaa22f37] el acceso al estrecho. Para abatir las legendarias murallas teodosianas se empleó la artillerÃa MÃS pesada que jamás se hubiera fundido hasta entonces. Se transportaron por tierra, ¡desmontados!, los buques que debÃan rebasar las barreras de los defensores... Pero, a fin de cuentas, damas y caballeros, lo que resultó DECISIVO fué la [b:fbfaa22f37]enorme[/b:fbfaa22f37] diferencia en el [b:fbfaa22f37]número[/b:fbfaa22f37] de combatientes... Los atacantes atravesaban las brechas pasando sobre los cuerpos de sus camaradas muertos. El cadáver del último [i:fbfaa22f37]basileus[/i:fbfaa22f37], un valiente que goza de fama inmortal, se pudo identificar únicamente por las águilas grabadas en las grebas de su armadura y, sobre todo, porque su calzado y su ropa interior era, como toca y procede a la [i:fbfaa22f37]sangre azul[/i:fbfaa22f37] que remonta su timbre y su [i:fbfaa22f37]pedigree[/i:fbfaa22f37] al mismÃsimo gran César, de inmaculada PÚRPURA. NO: no hubo ni un sólo signo que Nuestra Señora estuviese por la labor, [b:fbfaa22f37]no[/b:fbfaa22f37]... Quizá -es sólo una suposición Ãntima...- porque, si bien es cierto que ¡NADIE [b:fbfaa22f37]veneró[/b:fbfaa22f37] jamás como la [i:fbfaa22f37]Nueva Roma[/i:fbfaa22f37]! (¡oh, el [i:fbfaa22f37]Pantócrator[/i:fbfaa22f37]!, ¡oh, Kora!, ¡oh, Santa SofÃa!); también es verdad como que hay sol que alumbra todos los dÃas que, ¡ay!, se ADORARON paganamente (¡¡ay, ciego Metoquita!, ¡ay, infeliz Tornikes!, ¡ay, dementes [i:fbfaa22f37]basileus[/i:fbfaa22f37]!) a [i:fbfaa22f37]dioses[/i:fbfaa22f37] que NUNCA han estado ni estarán en el empireo. Y, Nuestra Señora [b:fbfaa22f37]sabe[/b:fbfaa22f37] que el [b:fbfaa22f37]primer[/b:fbfaa22f37] mandamiento dice taxativamente: "[i:fbfaa22f37]NO tendrás otro DIOS que [b:fbfaa22f37]Dios Nuestro Señor[/b:fbfaa22f37][/i:fbfaa22f37]". Y que, lo demás, ¡oh, lo demás..!, ¡tanto y tanto ABSURDO gasto en lo demás, damas y caballeros!; que, ¡no llega ni a pobre [i:fbfaa22f37]atrezzo[/i:fbfaa22f37]! Siempre, en cualquier caso, a su disposición, damas y caballeros. Jaume de Ponts i mateu jaumedeponts@terra.es Tortosa (Baix Ebre) -Catalunya/UE- 05/03/2005, 0052 hs. a.m. ante la ETERNIDAD estamos todos/as, sÃ... - Jaume de Ponts i Mateu - 04-04-2005 -"[i:cffff4b5d9][b:cffff4b5d9]Nihil[/b:cffff4b5d9] ad me[/i:cffff4b5d9]" Con un gesto acrisolado en los siglos, re-inventando ante la ETERNIDAD el [i:cffff4b5d9]quid[/i:cffff4b5d9] del sacrosanto protocolo, [b:cffff4b5d9]rechazaba[/b:cffff4b5d9] aquel que habÃa estado MÃS cerca de la púrpura a galenos, a médicos ilustres, a fÃsicos mil que le decÃan, llorosos y ESPANTADOS, que su ciencia NO habÃa podido evitar lo inevitable y que, sÃ: ya NO estaba entre nosotros/as. [i:cffff4b5d9]Hic et nunc[/i:cffff4b5d9], damas y caballeros, ya NO hay, como saben, [i:cffff4b5d9]imperator[/i:cffff4b5d9] (Bush Jr., no se equivoquen.., es un simple [i:cffff4b5d9]capo[/i:cffff4b5d9] próspero)..; pero, [i:cffff4b5d9]saecula saeculorum[/i:cffff4b5d9] cuando Dios Nuestro Señor disponga es el momento, también el prÃncipe de la Santa Madre Iglesia Católica, Apostólica y Romana que es el [b:cffff4b5d9]camarlengo[/b:cffff4b5d9] del Padre Santo rechazará con estudiada displicencia ¡los partes de la medicina de este valle de lágrimas! y, ¡oh, sÃ!, se postrará (como se postraron los [i:cffff4b5d9]classiques[/i:cffff4b5d9] ¡ante quien sólo era amo de la tierra!) y, como entonces, reverencialmente, con el santo martillo de plata pura [i:cffff4b5d9]ad hoc[/i:cffff4b5d9], OSARà golpear amorosamente [u:cffff4b5d9]tres[/u:cffff4b5d9] veces la respetada frente de quien está en el lecho de la púrpura. Y, ¡suprema osadÃa a que se verá impelido por las excepcionales circunstancias!, al igual que entonces, NO dirá el nombre de coronación, NO pronunciará sus pomposos epÃtetos, sus sonoros y magnÃficos tÃtulos... Al igual que entonces se hacÃa con quien ¡sólo era señor de vidas y haciendas caducas!, se recordará al oÃdo soberano, por si aún oye, el cálido y familiar nombre con que le llamó la mujer que, tiempo ha, le habÃa parido, ¡prodigio insólito!, como a un ser humano más... -"[i:cffff4b5d9]Karol...[/i:cffff4b5d9]" Como entonces el imperio, hoy dÃa, [i:cffff4b5d9]mes amis/es[/i:cffff4b5d9], el orbe todo caerá de rodillas ante el eco ATROZ del [b:cffff4b5d9]silencio[/b:cffff4b5d9] de los labios de la púrpura..; que, ¡Virgen SantÃsima!, ya se sospecha ¡NO está entre nosotros/as! -"[i:cffff4b5d9]Karol...[/i:cffff4b5d9]" Los rezos, las súplicas, el lamento infinito, la tristeza absoluta, ¡oh, Cristo crucificado!, como entonces, ANEGA hoy, por puro arcano instinto, las calles, las plazas, todos y cada uno de los rincones de la [i:cffff4b5d9]Ciudad Eterna[/i:cffff4b5d9]... La expectación angustiosa tensa las campanas del [i:cffff4b5d9]caput mundi[/i:cffff4b5d9] que todos/as, hoy como entonces también, desde [b:cffff4b5d9]cualquier[/b:cffff4b5d9] punto del mundo civilizado, miramos totalmente en vilo... -"[i:cffff4b5d9]Karol...[/i:cffff4b5d9]" NO. Sólo hay [b:cffff4b5d9]silencio[/b:cffff4b5d9]... Y, el tristÃsimo inmemorial encargo, ¡con CUÃNTO dolor, [i:cffff4b5d9]mes amis/es[/i:cffff4b5d9]!, será, como con quien ¡sólo podÃa condenar a penas que pasan!, inexorable, pulcra, devotamente cumplido: con cuidado y respeto sumo, se despojará al dedo soberano del [i:cffff4b5d9]dicto[/i:cffff4b5d9] indiscutido e indiscutible: su [b:cffff4b5d9]sello[/b:cffff4b5d9] regio de 38 gramos de oro fino (en el siglo se le conoce como el "[i:cffff4b5d9]anillo del pescador[/i:cffff4b5d9]"). Con el mismo martillo de plata, damas y caballeros, de rodillas y rezando sin parar, será totalmente MACHACADO; y, los trozos, recogidos con dulzura, envueltos en un pañuelo de seda púrpura IGUAL al que describen, sumamente devotos, todos los [i:cffff4b5d9]clasisques[/i:cffff4b5d9] sin excepción, se le podrán en la ya, ha quedado claro.., [b:cffff4b5d9]gélida[/b:cffff4b5d9] mano que ya sólo es la de un despojo humano de un pecador como cualquiera de nosotros/as. Las [b:cffff4b5d9]campanas[/b:cffff4b5d9]. Hoy dÃa son las campanas, [i:cffff4b5d9]mes amis/es[/i:cffff4b5d9], las que reproducen, MILIMÉTRICAMENTE, los ESPANTOSOS sonidos que anunciaban al mundo todo entonces que, en los palacios sagrados, quien Sà habÃa [b:cffff4b5d9]comprobado[/b:cffff4b5d9] que [b:cffff4b5d9]sÃ[/b:cffff4b5d9]: ¡habÃa MUERTO! [i:cffff4b5d9]ipso facto[/i:cffff4b5d9] se levantaba del suelo donde habÃa estado allanadamente de rodillas, [i:cffff4b5d9]et voilà ![/i:cffff4b5d9], mutado en transitorio SEÑOR SUPREMO y, a una sola mÃnima indicación, los que, al verle transfigurado, ahora estaban de rodillas procedÃan a levantarse sin rechistar a, primero, ECHAR rápidamente a todo [i:cffff4b5d9]quisqui[/i:cffff4b5d9] de las sacrosantas cámaras donde un dÃa vivió quien ya ha muerto, y, después, traerle lo necesario para SELLAR a cal y canto los aposentos de quien puede MÃS que nadie en el planeta todo. SÃ: hoy dÃa, damas y caballeros, es el, ¡VÉRTIGO anonanado!, sonido de las campanas el que anuncia que empieza el [u:cffff4b5d9][i:cffff4b5d9][b:cffff4b5d9]interregnum[/b:cffff4b5d9][/i:cffff4b5d9][/u:cffff4b5d9] y que, ¡[b:cffff4b5d9]cuánto[/b:cffff4b5d9] se habÃa temido!, los inescrutables designios del AltÃsimo han determinado que empiecen ya mismo los [u:cffff4b5d9][b:cffff4b5d9]novemdiales[/b:cffff4b5d9][/u:cffff4b5d9]. ¿Saben?; "[i:cffff4b5d9]Sede Vacante[/i:cffff4b5d9]" se llama hoy al perÃodo en que, entonces, el mundo se hallaba huérfano de PADRE; y, [b:cffff4b5d9]sÃ[/b:cffff4b5d9]: estimo habÃa que cambiar el nombre, ¿no creen?; porque, entonces, ¡sólo faltaba alguien que NADA sabÃa de las [b:cffff4b5d9]verdaderas[/b:cffff4b5d9] alturas! SIEMPRE el inmenso, inextinguible pasmo dolorido ha sido el [b:cffff4b5d9]mismo[/b:cffff4b5d9], damas y caballeros... NADA ha cambiado un ápice desde que, allá en los tiempos de los [i:cffff4b5d9]classiques[/i:cffff4b5d9], multitudes de seres humanos, TODOS aquellos que no fuesen bárbaros, dirigÃan su mirada al [i:cffff4b5d9]caput mundi[/i:cffff4b5d9] a la espera de qué decidÃan los prÃncipes de la púrpura mientras el cadáver de quien fué era, revestido de todas sus galas, puesto reverencialmente en un ataúd de ciprés incorruptible forrado de exquisito y fino terciopelo carmesÃ; y, éste puesto más reverencialmente aún en un ataúd de plomo puro (los ataúdes de ciprés y de plomo se atan una vez cerrados con cordones de seda morados, cuyos extremos se unen con una cera derretida en la que se imprime, como entonces, el escudo de armas del fallecido); y, casi adorando en silencio, éste, finalmente, puesto en un ataúd de finÃsima madera de olmo pulimentada... También, como entonces, [b:cffff4b5d9]exactamente[/b:cffff4b5d9] igual que entonces, se pondrá un pergamino en el que va escrita, en latÃn clásico, una relación de los hechos más destacados del reinado; y, asimismo, se depositarán tres bolsas de cordobán ([i:cffff4b5d9]ergo[/i:cffff4b5d9], piel curtida; aclaro para poco [i:cffff4b5d9]puestos/as[/i:cffff4b5d9]...) de color rojo con las monedas de oro, plata y cobre acuñadas por el regio difunto. NADA ha cambiado, no..; bueno, para ser precisos, en puridad han cambiado [u:cffff4b5d9]cuatro[/u:cffff4b5d9] cosas lo suficiente para que tal cosa se señale. TRES de ellas, en realidad, son [i:cffff4b5d9]inputs[/i:cffff4b5d9] claramente periféricos; y, además, los cambios al caso son, básicamente, de, digamos.., [i:cffff4b5d9]atrezzo[/i:cffff4b5d9]... Ahora, por ejemplo, la clase principesca [i:cffff4b5d9]ad hoc[/i:cffff4b5d9] se hospeda y medita en la [i:cffff4b5d9]Domus Sanctae Marthae[/i:cffff4b5d9] y en la Capilla Sixtina. Entonces, claro.., ¡como no estaban!, no podÃan hacerlo allà de ninguna manera. Pero, sea como sea, hacen y representan [i:cffff4b5d9]ab essentia[/i:cffff4b5d9] lo mismo. Tampoco hay peto dorado, gran corcel blanco enjaezado en púrpura y oro y espectacular diadema en la cabeza tras el, EXACTAMENTE igual que entonces, "[i:cffff4b5d9]annuntio vobis gaudium manum![/i:cffff4b5d9]". Hoy es tiara pontificia y se habla de "[i:cffff4b5d9]PAPAM[/i:cffff4b5d9]" y no de "[i:cffff4b5d9]imperator[/i:cffff4b5d9]"; pero, vaya..; purita anécdota, en realidad.., ¿no les parece como a mÃ? Y, aunque la bendición [i:cffff4b5d9]Urbi et Orbi[/i:cffff4b5d9] a la agradecida masa del pueblo ¡por estar de nuevo BIEN! es, hoy como entonces, básicamente la misma, damas y caballeros, es [b:cffff4b5d9]cierto[/b:cffff4b5d9] que hoy (en lugar de, en el triunfo del primer baño popular, tener, quieras o no, que escuchar, de labios del más viejo y enfermo de los esclavos ¡directamente a la oreja ya oido soberano!, aquello, ya saben.., de "[i:cffff4b5d9]recuerda y no olvides nunca que tan [b:cffff4b5d9]sólo[/b:cffff4b5d9] eres un hombre[/i:cffff4b5d9]") lo que es preceptivo se vea claramente es el más humilde de los acólitos palaciegos encendiendo al lado mismo del nuevo soberano una escuálida y frágil antorcha que se consume, ¡sumamente efÃmera, damas y caballeros!, al instante mientras le dice al oido, quedamente, "[i:cffff4b5d9]sic transit gloria mundi[/i:cffff4b5d9]". Pero, convendrán conmigo que es una simple y, desde luego, nada relevante cuestión de [b:cffff4b5d9]estilo[/b:cffff4b5d9] lo de las frases.., ¿no? La última diferencia que me falta por señalarles, NO. !NO es una cuestión de estilo o baladÃ, no! Ni muchÃsimo menos. Es lo que lo cambia TODO. Absolutamente [b:cffff4b5d9]todo[/b:cffff4b5d9]. Entonces, damas y caballeros, habÃa muerto, ¡ya ven!, SÓLO el amo de la carne; el amo supremo, indiscutible, absoluto, sÃ..; pero, SÓLO, insisto, de la carne. Hoy, [i:cffff4b5d9]mes amis/es[/i:cffff4b5d9], agoniza en los palacios vaticanos de la [i:cffff4b5d9]Ciudad Eterna[/i:cffff4b5d9] Su Santidad el Papa Juan-Pablo II, Sumo PontÃfice de la Santa Madre Iglesia Católica, Apostólica y Romana, fuera de la cual NO es posible salvación alguna, y Vicario de Dios Nuestro Señor en este valle de lágrimas con la facultad [b:cffff4b5d9]directamente[/b:cffff4b5d9] concedida [i:cffff4b5d9]face to face[/i:cffff4b5d9] por la mismÃsima Encarnación Redentora del AltÃsimo en alguien como cualquiera de nosotros/as de "[i:cffff4b5d9]atar y desatar tanto en la Tierra como en el Cielo[/i:cffff4b5d9]". Hoy, damas y caballeros, las cosas son muy, muy, muy DISTINTAS. Son [i:cffff4b5d9]ab essentia[/i:cffff4b5d9] las [b:cffff4b5d9]antÃpodas[/b:cffff4b5d9]. Sólo por eso, [i:cffff4b5d9]més amis/es[/i:cffff4b5d9], ¡SÓLO por eso, [i:cffff4b5d9]mes amis/es[/i:cffff4b5d9]!, CUALQUIERA, aunque no fuese católico/a, tendrÃa que caer allanadÃsimo/a, desoladÃsimo/a, de rodillas y [b:cffff4b5d9]no[/b:cffff4b5d9] dejar de rogar un instante hasta que el cardenal camarlengo se levante del suelo, definitivamente convencido que ni el nombre con que lo llamó, amorosamente, la mujer que lo trajo al mundo y le dió de mamar anima ya a [b:cffff4b5d9]nuestro[/b:cffff4b5d9] Padre Santo; que, SIN duda alguna, ¡EVIDENTEMENTE!, "[i:cffff4b5d9]ya [b:cffff4b5d9]ve[/b:cffff4b5d9] y [b:cffff4b5d9]toca[/b:cffff4b5d9] a Dios Nuestro Señor[/i:cffff4b5d9]" (monseñor Ruini, ¡nunca tan exacto y lúcido!; [i:cffff4b5d9]dixit[/i:cffff4b5d9]). Siempre, en cualquier caso, a su disposición, damas y caballeros. Jaume de Ponts i Mateu jaumedeponts@terra.es Tortosa (Baix Ebre) -Catalunya/UE- 02/04/2005, 1825 hs. p.m. |